“Una Historia de Esperanza” fue contada en miles de hogares, comercios, transportes públicos, hospitales, oficinas y centros laborales de Chiapas. Niños, jóvenes, adultos y ancianos de la Iglesia Adventista del 7o. Día fueron portavoces del mensaje alentador que miles necesitan, pues se hunden en el mar embravecido de la desesperación.
En la travesía por el mar de la vida habrá días soleados, pero también muchas noches con tormentas, que llenan de temor por un naufragio seguro. Y cuando todo parece perdido, aparece caminando sobre el mar el único que puede dar esperanza: Jesús.
El libro Una Historia de Esperanza, presenta la única respuesta a la necesidad humana. Desde Génesis al Apocalipsis, desde el inicio hasta el final de la historia de la humanidad, Jesús ha sido, es y será el único que dé esperanza cierta.
Por eso cada año, la Asociación Centro de Chiapas de la Iglesia Adventista del 7o. Día, que preside el pastor Adriel Clemente Martínez, ha distribuido gratuitamente ejemplares que abordan este asunto. Señales de Esperanza, Todavía existe esperanza, Salud y Esperanza, fueron los libros anteriores. Y ahora el presidente Adriel Clemente y el secretario Julio César Jiménez, dirigieron a los voluntarios de la Iglesia.
Tras orar y pedir la bendición para cada libro que sería obsequiado, miles salieron a las calles de Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo, Villa de Acala, La Garza, Suchiapa, Jaltenango, Montecrito, Revolución Mexicana, Bochil, Ixtapa, Soyaló y Agrónomos, para tocar puertas, seguros de que el Espíritu Santo ya había tocado los corazones, antes.
Así, el “ángel” de Apocalipsis 14:6 “voló” distribuyendo 120 mil ejemplares con el mensaje de esperanza por las calles, autos, casas, oficinas y comercios del Centro de Chiapas.












