Miles de abuelitos se quedaron sin el apoyo de los 550 pesos mensuales del programa “Amanecer”. La incertidumbre los rodea, no hay autoridad que de la cara, que les explique punto por punto toda la situación. Hermetismo total.
En el Congreso Local, aseguran, la Federación será la encargada de asumir todo el compromiso en un sólo proyecto: Pensión Universal para Adultos Mayores, pero esto no convence a todos. Lo único cierto es que en Chiapas no hay más presupuesto para la iniciativa que algún día fue constitucional.
Testimonio
En medio de esta situación se encuentra Humberto Blanco Mendoza, un señor que en seis meses cumplirá 68 años; representa a los miles de abuelos y abuelas que están por debajo de la edad solicitada por el gobierno federal para ingresar al censo. ¿Qué pasará conmigo?, cuestiona sentado en el patio trasero que adorna a la catedral San Marcos, un lugar que está en reparación.
Las dudas de la desaparición de la iniciativa que implementó Juan Sabines Guerrero no solamente se replican en Tuxtla Gutiérrez; el problema ya se extendió en todo en el estado (seguramente ya llegó a la Federación).
Los legisladores no presentan argumentos sólidos; no hay dinero, un nuevo gobierno, el recurso les seguirá llegando en otra modalidad, son algunas frases titubeantes que sueltan cuando son “bombardeados” por las preguntas de colegas de la prensa; pero los privilegios de los de “arriba” no fueron tocados, esos salarios son sagrados.
Blanco Mendoza tiene clara la desaparición del programa, se enteró en los medios de comunicación; en el mes de mayo cumplirá sus 68 años ¿y cómo vamos a quedar?, agrega en su reclamo, pero hasta el momento no tiene eco por la falta de sensibilidad de los gobiernos a un derecho ganado por los adultos mayores; no hay respeto a esas canas que representan sabiduría.
Apoyos
“Así como yo vamos a quedar muchos afuera”, se autoresponde de forma desalentadora. Ya fue a preguntar a Sedesol (ahora Secretaría de Bienestar) pero le dijeron que debe tener la edad solicitada.
Para él, los 550 pesos mensuales que recibió hasta noviembre del año pasado, le servían para solventar parte de los gastos en medicina y alimentación. En su trabajo de velador, dice al platicar con este reportero, gana lo mínimo; el dinero apenas ajusta para que pueda sostenerse.
Le pide al gobierno que aquello que prometió, lo cumpla. Las edades para acceder a la política nacional ya cambiaron; los 64 años, requisito para acceder en su momento al Amanecer, también ya desapareció, ahora será a los 65 y 68 años, dependiendo la zona.
Descripción
Don Humberto es una persona con discapacidad, tiene nueve operaciones en su pierna derecha, una venda blanca oculta todo el problema. En su intento por mejorar, buscó otras opciones para la enfermedad que tiene pero los resultados no fueron alentadores. El problema lo padece desde niño, con el paso de los años su pierna se inflamó.
En su mano izquierda le acompaña un reloj, que sólo le indica la hora, pero no el momento adecuado para saber que pasará con su apoyo, con el recurso que le permitía vivir de una manera no tan complicada.
Cuando este programa se implementó hace unos años contó con un padrón de hasta 240 mil abuelitos que recibían el pago; en la pasada administración, el número se redujo a 120 mil.
Posturas
En el congreso del estado se han emitido algunas respuestas ante el cuestionamiento de la prensa. Evitar duplicidad en los padrones y que el Gobierno Federal no dejará en el abandono a los adultos mayores, son algunos argumentos de los legisladores; no convencen, pero ahí están.
El asunto se tiene que remontar unos meses atrás para entender toda esta situación. La propuesta de derogación ocurrió en agosto del año pasado en ese momento se informaba que toda la responsabilidad la asumiría las autoridades que ahora están en funciones.
Casa por casa se hará el censo, para que los apoyos lleguen a los más necesitados; después se entregarán tarjetas, responde el gobierno federal. Mientras tanto don Humberto no puede caminar con rapidez, no solamente su edad le impide moverse con facilidad, el problema en su pierna es un obstáculo real para moverse, se apoya en un bastón que lo lleva a todos lados. Su oficio en el municipio, dice, es temporal y por eso hay preocupación.
La falta de dinero siempre genera incertidumbre; a él más, porque no le dicen a detalle cuando pasarán las personas a censar. Ya no está en condiciones de protestar en las calles, las energías se fueron en el trabajo cuando joven, ahora sólo espera el cobijo del gobierno.
El “Amanecer” se ha ido para miles de abuelitos que, ahora, esperan su incorporación a la Pensión Universal para Adultos Mayores. El tiempo de espera, es angustia para quienes esperan el beneficio.












