Miles de mujeres sin acceso a menstruación saludable

La pobreza menstrual afecta a las mujeres y va más allá de solo no poder comprar productos. Diego Pérez / CP
La pobreza menstrual afecta a las mujeres y va más allá de solo no poder comprar productos. Diego Pérez / CP

De acuerdo con datos del Unicef, el 20 % de estudiantes mujeres se ha ausentado al menos una vez de la escuela debido a la menstruación; 30 % ha tenido que improvisar con papel higiénico ante la falta de productos adecuados; y el 73 % no cuenta con jabón para lavarse las manos en su escuela.

Estos datos fueron publicados por la organización Mexicanos Primero respecto al foro “Menstruar en la Escuela” realizado en mayo de 2025, en el que señalaron que millones de niñas y adolescentes estudian en más de 56 mil escuelas que no tienen agua y en seis mil más que no cuentan siquiera con un baño.

Estudio en comunidades

En 2024, la investigadora, Adriana Marcela Vega Barrero, maestra en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural, presentó su investigación al respecto.

En un estudio realizado en las comunidades tseltales de Pathuitz y Mequejá de Chilón, Chiapas, analizó las experiencias menstruales de 17 mujeres y las percepciones de cuatro hombres.

Descubrió que las mujeres enfrentan obstáculos para vivir una menstruación saludable en términos del tabú. Desde la precaria información en la menarquia, acceso limitado a productos de gestión menstrual, desconocimiento sobre el ciclo y parámetros de normalidad en el flujo para detectar síntomas, además de escasos servicios médicos locales.

Asimismo, vergüenza, tristeza y sufrimiento que están presentes desde la menarquia hasta la menopausia confinándolas a permanecer, por lo general, en sus casas durante el proceso, incrementando su situación de desventaja y vulnerabilidad.

En el 2022 se estableció una tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a la venta de productos de gestión menstrual —toallas, tampones y copas menstruales—, para garantizar el acceso a mujeres, niñas y adolescentes, sobre todo a aquellas de menores ingresos a dichos productos.

Con esta medida, el precio de los productos de gestión menstrual disminuyó en promedio 10%. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer que realiza el monitoreo de 41 variedades de toallas sanitarias, siete tampones y dos copas menstruales, de las principales marcas.

Síntomas fuertes

Vanessa Traconis Quevedo, presidenta de la Fundación Red Salud Internacional, comentó que miles de adolescentes, jóvenes y mujeres dejan de ir a la escuela y de trabajar, o de hacer sus actividades por los periodos menstruales, por los síntomas que les manifiesta, porque en muchos casos no tienen acceso a productos de gestión menstrual.

Porque, dijo, no es solo el tema del sangrado, sino todo lo que conlleva en el tema ginecológico, los dolores, ciclos no regulares, que requieren acceso a una atención médica especializada y que a su vez, representa una violencia estructural.

“Sí tenemos una ley sobre menstruación digna, pero no podemos hablar de dignidad cuando hoy el problema es la pobreza de no acceder a estos insumos, y ahí es donde tenemos que empezar a trabajar”.