En México, se estima que alrededor del 12 % de la población, más de 13 millones de personas, vive con enfermedad renal crónica (ERC), una condición progresiva que en sus primeras etapas no presenta síntomas y que con frecuencia se detecta cuando ya ha avanzado de forma significativa.
La enfermedad renal crónica representa un desafío creciente de salud pública, está asociada a padecimientos altamente prevalentes como la diabetes y la hipertensión, y en etapas avanzadas puede requerir tratamientos de alto costo como la diálisis, la hemodiálisis o el trasplante renal.
Vida saludable
Según la Fundación IMSS A.C. nuestros riñones trabajan todos los días, sin descanso, para mantenernos con vida, por eso es importante mantener un estilo de vida saludable y acudir a revisiones generales una o dos veces al año; la revisión médica debe incluir análisis de sangre, orina y medición de la presión arterial, para detectar más fácil cualquier alteración.
Cómo prevenirlo
Jorge Fonseca, nefrólogo especialista, dijo que una proporción significativa de los casos de ERC puede prevenirse o retrasarse, con: control adecuado de diabetes e hipertensión, actividad física regular, hidratación adecuada y detección oportuna a través de estudios simples.
Es urgente fomentar con nuevas estrategias la cultura de la donación de órganos y tejidos en un país como México, donde el riñón ocupa el primer lugar en demanda en el sistema de salud, con más de 16 mil personas en espera de trasplante de este vital órgano.
Uno de los datos más preocupantes es que, de las 25 localidades con más mortalidad a nivel mundial por enfermedad renal crónica, nueve están en este país, 40 % de los pacientes que la padecen tienen como enfermedad secundaria la diabetes, por lo que es fundamental atender estos dos padecimientos.












