Militantes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) de los municipios de la frontera sur se rebelaron ante la decisión de su dirigencia nacional de entregar la candidatura al gobierno del estado al PRI.
Cientos de ellos se concentraron en el parque Bicentenario, en donde respaldaron a su dirigente Eduardo Ramírez Aguilar y rechazaron la imposición centralista para encabezar la alianza PRI-PVEM por la gubernatura estatal.
Encabezados por los diputados locales Rubén Peñalosa González, Viridiana Figueroa y Jesús Castillo Milla, así como la síndico del Ayuntamiento de Tapachula, Rosario Vázquez Hernández, y la alcaldesa de Suchiate, Matilde Espinosa Toledo, se pronunciaron en contra de la imposición.
Los tres legisladores renunciaron ayer a su militancia en el Partido Verde en respaldo total a Ramírez Aguilar, y establecieron que continuarán su trabajo legislativo como diputados independientes.
Con una manta con la leyenda “No a la imposición”, los militantes del Partido Verde han decidido buscar otras alternativas políticas para las elecciones de este año.












