Mineros y orificios legales

"En la construcción de una cultura de la legalidad no cabe la manipulación de los procesos judiciales. Sustracción de expedientes, pérdida de evidencia, falsificación de firmas, defraudación se combinan en una historia de malos y peores, de aprendices de brujo que no hacen sino darle la razón a quienes sostienen que la justicia en México es kafkiana.

El robo de documentos originales que integran la averiguación previa sobre la ilicitud de la toma de nota con la cual el gobierno de Vicente Fox reconoció como dirigente del sindicato de los mineros a Elías Morales, desconociendo a Napoleón Gómez Urrutia, aumenta esos actos que minan la confianza en las instituciones.

Aunque posteriormente la PGR informó que halló una reposición para esos documentos, el hecho se suma a casos tristemente célebres que involucran a todos los sectores: el federal, el estatal y hasta a particulares que aprovechan las debilidades de la procuración de justicia en México. Ahí está el robo de información sobre el caso Lydia Cacho de la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos por presuntos policías de Puebla; o la liberación de Elías Guindi en los anos 80, quien tras el homicidio de su padre fue liberado porque el Delegado de la Policía en Miguel Hidalgo perdió el arma involucrada en el crimen, presuntamente con sus huellas. Todos impunes.

Los textos sobre el caso minero son claves; contienen las firmas falsificadas que permitieron al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Laboral amparar a Gómez Urrutia y así ordenar su reinstalación en la dirigencia del gremio.

Pero el robo al expediente sólo es ""la punta del iceberg"" que tras de sí devela maquinaciones de la pasada administración federal para quitar del camino a un líder a quien su padre ""heredó"" el cargo. La falsificación de firmas para desplazarlo es una bofetada a la democratización sindical tan citada en los discursos oficiales del panismo pero que no fue procurada cuando sus representantes llegaron al poder.

Ya comenzaron los deslindes. ""Yo no tengo nada qué ver"", declaró Vicente Fox. Sin embargo, es claro que su secretario del Trabajo, Francisco Javier Salazar, intentó deshacerse de un dirigente ""incómodo"", al cual había avalado su predecesor, Carlos Abascal, recurriendo incluso a la presentación de la firma apócrifa que se intentó desaparecer.

Para colmo, el asunto parece complicarse: el amparo concedido en favor del líder minero no alterará las órdenes de aprehensión libradas en su contra por el presunto desvío de 55 millones de dólares pertenecientes a los trabajadores del sindicato, hecho que amerita una investigación seria que dilucide si constituye un fraude

zRegresará a México Gómez Urrutia ante el riesgo de ser arrestado? De no ser así, zquién quedará a cargo del sindicato el próximo lunes dada la establecida ilegalidad del liderazgo actual?

Más allá del ámbito político, el conflicto obstruye la transición hacia un sindicalismo verdaderamente representativo, que por medio del voto libre y secreto escoja a sus dirigentes.

Lejos de corregir los vicios acumulados de una era corporativista, en este caso el PAN los mantiene vigentes. (El Universal)

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