El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, comentó que aunque las autoridades federales colocaron de nueva cuenta a Chiapas en color rojo en el semáforo Covid-19, las celebraciones eucarísticas solamente se realizarán en las comunidades o ciudades dependiendo de la realidad que enfrenten con el coronavirus, particularmente, con el número de personas contagiadas.
Entrevistado en las instalaciones del seminario mayor en la capital del estado, detalló que la reanudación de las actividades católicas en las sedes donde tienen presencia, se realizarán después de recoger las opiniones que den los integrantes de un consejo (que lo integrarán personas de la zona), para saber cómo, cuándo y de qué forma abrir las iglesias, sin generar malos entendidos entre la población.
Por el momento, se tiene previsto que las celebraciones se realicen con el 25 por ciento del aforo en cada parroquia y, dependiendo del dominio de la pandemia, el porcentaje podría incrementar. El uso de cubrebocas será obligatorio, se respetará la sana distancia y se aplicará gel antibacterial a los feligreses que vayan ingresando.
Con respecto a que existen personas que quieren reabrir los espacios católicos a la brevedad, como la amenaza lanzada en Oxchuc, Martínez Castilla opinó que todas las actividades religiosas se tienen que hacer con la máxima prioridad de cuidar la salud de todos los sectores, con mayor énfasis hacia los adultos mayores.
“Creo que no hay que desesperarnos, no hay que correr, sería una imprudencia, entonces, haría que otra vez cerremos. Hay que dar pasos firmes y seguros, tenemos que educarnos todos a una nueva manera de vivir con el coronavirus”, detalló.
Más allá del semáforo epidemiológico, dijo, lo que buscan en la Iglesia católica es una nueva forma de vivir; no se realizará ningún culto si la comunidad no tiene la certeza de que se está cuidando la salud de todos sus miembros. El tiempo de restricciones a consecuencia de la pandemia, explicó, está siendo aprovechado por los religiosos para preparar todas las condiciones a fin de reabrir los templos.
Al preguntarle si del 1 de julio a la fecha han realizado misas en las diferentes iglesias católicas de Chiapas, respondió que la información indica que las actividades no son grandes y se trata más bien de un entrenamiento (a puerta cerrada) previo a las celebraciones eucarísticas; incluye el análisis del lugar, los horarios y hasta la forma en que deben acudir las personas.
Sobre la comunicación que tienen con las autoridades estatales de Salud, detalló que están atentos a la información que emitan pero que la Iglesia católica no se moverá por intereses económicos o comerciales, “nos mueve el motivo de la fe, es parte del medicamento para que la gente sienta más confianza, se sienta más segura; son criterios pastorales”, complementó.
El líder religioso insistió en que los primeros días de julio se ocuparán como entrenamiento, si las comunidades tienen definidas las estructuras y todos los lineamientos sanitarios, podrían iniciar sus actividades religiosas en la primera quincena de este mes; de lo contrario, cualquier evento que implique la llegada de chiapanecos se pospondrá hasta agosto.
“Respetar las indicaciones para la manera de cómo compartir el saludo de la ‘Paz del Señor’ y también para la Comunión Sacramental. Al terminar la celebración: no moverse para querer salir de prisa, sino esperar las indicaciones para que la salida también sea con sana distancia”, detalla uno de los comunicados enviados a toda la familia católica.












