"Zhenli Ye Gon cumplió su promesa de hablar con la prensa, aunque telefónicamente, y defraudó a la opinión pública, que estaba en espera de las tan anunciadas pruebas que había prometido presentar sobre las supuestas presiones de políticos mexicanos para inculparlo en el caso de los 205 millones de dólares que le fueron encontrados en su casa. Parecería como si las copiosas lluvias de la temporada hubiesen mojado la pólvora china lo suficiente para anularla.
De la conferencia de del chino naturalizado mexicano quedan claras pocas cosas, aunque una de ellas es contundente: que se encuentra en territorio estadounidense y que por alguna razón las autoridades judiciales de aquel país lo han dejado caminar libremente por sus calles.
zEsta es la forma en que de aquel lado del río Bravo entienden la mil veces ofrecida cooperación bilateral que tanto se repite en los discursos para acabar con el crimen organizado? Es tiempo de demostrar, en los hechos, la voluntad de ayuda mutua entre naciones. Hay miles de agentes del FBI y de la DEA que pueden ubicarlo con relativa facilidad en la comunidad chino-estadounidense. zPor qué no lo han siquiera detenido? Los aparatos de justicia de Estados Unidos y México tienen que cumplir su labor y proceder limpia y jurídicamente en un caso que los abogados pretenden dirimir por vías extralegales, difundiendo información que ambiguamente avalan y niegan al mismo tiempo. Esta persona debe ser extraditada a México, donde tendrá plena seguridad para defenderse conforme a derecho ante tribunales mexicanos. Es a las autoridades mexicanas a las que sus defensores han pretendido involucrar en sus extranos negocios, y acá debe resolverse el caso.
También en México hay que apretar tuercas y demostrar que la justicia se aplica con ejemplaridad. La PGR anunció el inicio de una investigación para tratar de descubrir posibles cómplices del chino, incluidos funcionarios mexicanos que por negligencia o dolo le hayan permitido actuar a sus anchas. Un hombre solo no pudo haber construido el imperio que éste habría levantado en tan pocos anos.
Ya no podemos banalizar más el caso con lo de los cuentos chinos o la ya tristemente célebre frase del presunto narcotraficante en su entrevista a AP. Todo parece indicar que la cadena de responsabilidad dentro del país es amplia y de alto nivel. Siempre se dice que hay que llegar a fondo, ""caiga quien caiga y tope donde tope"". Cumplámoslo. No es cosa de chiste: todos los involucrados deben caer.
Hay tanto que aclarar, que las pesquisas no pueden quedarse en el origen mexicano de los negocios y el dinero de Zhenli, sino que todo lleva a la fuente de la materia prima con la que supuestamente elaboraba droga: la efedrina que salía de China.
Los grandes volúmenes de efedrina que se traían del Lejano Oriente eran producidos en fábricas del propio Estado chino, que por alguna razón salían sin problema de sus severas aduanas. El gobierno chino tiene eficaces servicios de seguridad y de inteligencia, capaces de detectar cualquier maniobra de esta magnitud, sobre todo cuando se hacía regularmente. Allá también hay que buscar responsables. (El Universal).
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