El obispo Rodrigo Aguilar Martínez afirmó que en el territorio de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, “la situación aún no es grave” por el Covid-19, “pero puede llegar a serlo”, pues “estamos en un momento crítico, por la evolución de la pandemia en esos países más afectados, por la enorme movilidad de turismo nacional y extranjero, y también por el número de trabajadores eventuales de nuestros pueblos y que están regresando, por ejemplo, de la Riviera Maya, donde tienen cercanía con turismo nacional y extranjero”.
Sin embargo, aseguró que “aún estamos en posibilidad de control, contando con recursos a nuestro alcance: evitemos, lo más posible, salir de casa. En las salidas que consideremos necesarias, evitemos las aglomeraciones”.
Señaló que “las siguientes semanas son claves para evitar o no aumentar el número de casos de personas infectadas, porque los hospitales y clínicas no tienen la capacidad de atender a cientos o miles de personas al mismo tiempo, además de que los costos económicos y humanos serían muy elevados”.
Exhortó a la población a que “en casa, tengamos los cuidados preventivos que se nos van sugiriendo: lavado de manos con agua y jabón abundante y frecuente; lavado de garganta y fosas nasales, que puede ser, al menos, con gárgaras de agua y sal, o con bicarbonato de sodio; o inhalaciones por nariz y garganta, de vapor de agua hervida; toser o estornudar siempre sobre un pañuelo o la propia ropa”.
Aguilar Martínez dijo que “los templos se abran en el horario habitual, pero sólo para la oración personal o adoración al Santísimo Sacramento. Como quiera que sea, prevalezca la oración personal o familiar en casa. Crezca la comunicación y la comunión en la familia. Los fieles quedan dispensados de la obligación de Misa dominical. Hagan comunión espiritual, o sea, el anhelo de recibir pronto a Jesús sacramentalmente”.
Manifestó que “los sacerdotes no dejen de celebrar diariamente la misa, pero en privado y orando por toda la comunidad y el mundo entero. Si hay absoluta necesidad de una celebración eucarística, en caso de un difunto, que sea con unas cuantas personas, siempre con los cuidados de distancia física prudencial para evitar riesgos de contagios”.
Afirmó que “seguirá la transmisión diaria de la Misa por Radio Tepeyac, a las 8 horas. Los domingos habrá transmisión también a las 12 del día y a las 19 horas. Contamos, además, con transmisiones de misas por radio o televisión desde otros lugares”.
Por último, expresó que “igual que los médicos y demás personal sanitario, están disponibles para atender a los enfermos; estemos atentas y atentos a acoger y escuchar a personas que lo necesiten. Los sacerdotes, no dejemos de atender a los fieles en el sacramento de la Reconciliación, especialmente a los enfermos, incluyendo posible y laudablemente la unción de los enfermos; siempre con los cuidados preventivos adecuados. Todos ejercitemos, con creatividad, nuevas formas de comunicación y testimonio de nuestra fe”.












