La Secretaría de Salud estatal efectuó, durante el 2016, más de ocho mil monitoreos de cloro libre residual en los sistemas de abastecimiento públicos y privados, con lo cual Chiapas se ha posicionado, a nivel nacional, a la vanguardia en acciones que promueven la mejoría de la calidad del agua para uso y consumo humano.
Al respecto, el secretario de Salud, Francisco Ortega Farrera, dio a conocer que este muestreo bacteriológico se realiza de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-230-SSA1-2002 de Salud Ambiental, con el objetivo de prevenir y evitar la transmisión de enfermedades gastrointestinales, entre otras.
Señaló que a través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios se lleva a cabo este control sanitario para establecer indicadores generales de contaminación microbiológica, específicamente organismos coliformes totales y organismos coliformes fecales; muestras que son analizadas en el Laboratorio Estatal de Salud Pública.
Ortega Farrera mencionó que la prueba del agua destinada al consumo humano es de fundamental importancia, ya que permite verificar la ausencia o presencia de microorganismos o sustancias químicas, los cuales pueden ser perjudiciales a la salud de las personas.
Recalcó que estas actividades de monitoreo tienen el propósito de asegurar que el consumidor reciba agua salubre y de esta forma proteger a la población de distintas enfermedades, gracias a la desinfección del agua potable.
El secretario de Salud puntualizó que el saneamiento básico y la higiene -personal y pública- son fundamentales para la prevención primaria de las enfermedades transmisibles, protegiendo la salud de la población contra riesgos derivados por la presencia de microorganismos en el agua, que es destinada para uso y consumo humano, distribuida por sistemas formales de abastecimiento.











