Con prácticas monopólicas absolutas y utilizando la presión de autoridades ejidales en la comunidad de Buenos Aries en el municipio de Mazatán, tortilleros de esta localidad encarecieron el producto e impiden la entrada de vendedores que pudieran expenderlo a un menor precio, y cumpliendo con las normas establecidas, ni la autoridad de justicia ni la Profeco intervienen para defender los intereses de los sectores vulnerables y permiten que se lucre con la necesidad y la economía de las familias.
La localidad de Buenos Aires es la segunda comunidad más grande después de la cabecera municipal en Mazatán, con más de cinco mil habitantes. Los intereses de los consumidores fueron relegados, pues con el ajuste del precio de la tortilla en la mayoría de las ciudades de Chiapas, se mantiene una competencia basada en la ley de la oferta y la demanda, y un precio promedio de 18 pesos el kilogramo.
Señalan en un documento que los tortilleros se reunieron en la Asamblea General del ejido el pasado 21 de junio. Acordaron que supuestamente para brindar un mejor servicio a la clientela, se suspenden los expendios y venta ambulante de tortillas y aclaran que no podrán vender los dueños de locales comerciales y foráneos. Quien no cumpla la disposición será multado con mil 500 pesos la primera vez, y con tres mil pesos si es reincidente.
Esta práctica monopólica se intentó imponer en otras comunidades de los municipios de la Costa de Chiapas, sin embargo, las grandes tiendas y abarroteras se han mantenido con precios más bajos para atraer a más clientes.
La restricción y amenaza para evitar la venta de tortilla en el ejido Buenos Aires fue notificada a través de un documento firmado por el grupo de tortilleros de ese lugar, entre ellos Francisco Orantes Ramos, María de Lourdes Arroyo, Juana Gerardo Ochoa, Rafael Gutiérrez Ortega y María Magdalena Santizo López, y ratificado por el juez rural Juan Carlos Espinoza Regalado.












