Monopolios contra consumidores

"Alejandro Calvillo Unna * El Universal. México ha estado dominado por los monopolios, que crecieron amparados por sus relaciones con el régimen en turno o que surgieron con la privatización de empresas públicas.

Esta relación es tan sólida que la mayor parte de los políticos que buscan ascender en el poder considera estratégico ""estar bien"" con las grandes empresas, de la misma manera que los grandes empresarios buscan ""estar bien"" con quienes ejercen el poder. Ese ""estar bien"" significa, en esta relación bilateral, hacerse favores por encima del interés público.

El resultado es un país dominado por prácticas oligárquicas, monopólicas, donde la economía del libre mercado, una economía por naturaleza injusta, se estanca, agrava las desigualdades, impide el crecimiento y deja a los consumidores sin opciones, frente a productos y servicios con altos precios yÚo baja calidad. La mediocre competitividad no es la única consecuencia de este dominio de los monopolios; lo es también la democracia secuestrada y la deteriorada cultura dominada por productos de ínfima calidad, emanados de la subcultura de la televisión comercial. Economía, democracia y cultura, rehenes de los monopolios.

Así, las herramientas implementadas en todo el mundo para enfrentar y controlar el surgimiento de monopolios no han sido aplicadas en México. Por el contrario, cada iniciativa en ese sentido ha sido abortada en el Poder Legislativo mexicano por aquellos que, desde el poder político, consideran prioritario cuidar su posición de ""estar bien"" con las grandes corporaciones.

Por encima del interés público, estos legisladores tergiversaron la iniciativa que pretendía aumentar los irrisorios montos de las multas que se aplican en México a las prácticas monopólicas. Gracias a una fórmula que domina el PRI, esa iniciativa derivó en una propuesta sin sentido, con medidas inaplicables. De esta manera y a diferencia de otros países, las corporaciones, ya se trate de Coca-Cola, Cemex, Telmex, Televisa, Maseca, Bimbo o muchas otras, pueden seguir diseñando sus estrategias para controlar el mercado mexicano proyectando incluso el pago de multas por prácticas monopólicas, ya que significarán un gasto insignificante comparado con las ganancias que esas prácticas les proporcionarán.

Lo mismo que ocurrió con la iniciativa que buscaba reconocer el derecho de los ciudadanos mexicanos a las acciones colectivas. Este derecho existe en todo el continente americano, excepto en México y Belice. Al evaluar esta iniciativa, los legisladores no dudaron en atender los reclamos del Consejo Coordinador Empresarial y desvirtuaron la propuesta original para acotar el derecho que en otros países se le otorga a cada ciudadano, y confinarlo en forma exclusiva en manos de la Profeco, la Condusef y la Profepa.

Los propios partidos políticos se han convertido en un oligopolio, al monopolizar la actividad política. øCómo se pueden lograr sistemas que obliguen a la transparencia en los partidos políticos cuando son sus propios integrantes los que tendrían que votar a favor de una iniciativa que les obligaría a develar sus oscuras prácticas internasú Tampoco están interesados en promover candidaturas independientes; todo lo contrario, se han hecho del poder y en él no hay lugar para los que no son militantes de un partido, es decir, para la mayoría de los mexicanos que, como muestran las encuestas, no creen ni confían en los partidos.

Hoy no existen mecanismos eficientes que mantengan a importantes sectores de la economía fuera de los controles monopólicos u oligopólicos, ni herramientas para impedir que la democracia sea secuestrada por los medios de comunicación, como ya lo hicieron las televisoras con la cultura, que han empobrecido y denigrado.

A los ciudadanos, no nos queda más que el espacio civil en alianza con algunos funcionarios, con algunos legisladores (y decimos algunos porque son contados), para enfrentar esta situación. Por ello, porque es urgente impulsar cambios que restituyan equilibrios en la vida económica, política y social, organizaciones civiles muy diversas como Oxfam México, El Barzón y, nosotros, El Poder del Consumidor.

""Consumidores"", por la defensa del consumidor y contra las prácticas monopólicas.

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