Montebello, 62 años de ser un tesoro biológico

Montebello, 62 años de ser un tesoro biológico

Las Lagunas de Montebello es un centro de conservación ecológico que cuenta con una de las riquezas naturales y culturales más importantes del estado y el país.

Cumple 62 años de ser decretado como parque nacional (PN), por lo que integrantes e investigadores detallaron su importancia biocultural.

El maestro Alejandro León Mendoza, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), detalló la riqueza biológica con la que cuenta el parque en sus más de seis mil hectáreas.

Resaltó que la mejor parte es la belleza escénica y de paisajes únicos a lo largo de sus 59 lagos, como el Pojó, uno de los más profundos del país con 198 metros.

“El parque cuenta con mucha humedad, la cual permite que aniden distintos tipos de vegetación, con humedales y pinos”, aclaró y a su vez detalló que la riqueza también es fáunica con 167 especies de aves, entre residentes y migratorias; 35 especies de reptiles; 24 especies de mamíferos; nueve de peces; más 144 escarabajos y 70 mariposas registradas hasta ahora.

Respecto a la flora dijo que es mixta, sin embargo, puntualizó la importancia de contar con un número considerable de orquídeas, unas 176 especies. Destacando el reto de hacer que dicha riqueza pueda permanecer o aumentarse por mucho más tiempo.

Biocultura

Por otra parte, el doctor Felipe Ruan Soto, del Instituto de Ciencias Biológicas en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), explicó la manera en la que embona la diversidad biológica con las culturas de la región; destacando identidades como la chol, tojolabal, mam y kaqchikel, las cuales tienen presencia en las inmediaciones o fronteras del Parque Nacional Lagunas de de Montebello.

Aclarando que el decreto no se realizó en un espacio vacío, pues los asentamientos mayas de Chinkultic, Tenam Puente y el Lagartero se encuentran en las fronteras del parque.

Respecto a los grupos actuales recalcó su importancia, pues dijo que hay conocimientos milenarios, productos del contacto cotidiano de los seres humanos con el medio ambiente. Esto reflejándose en su gastronomía, vestimenta, tradiciones y lenguaje.

Vigilantes comunitarios

El biólogo Eduardo Hernández, de la Unicach, destacó la participación de los sistemas de vigilancia para la conservación y documentación dentro del parque nacional, aclarando que es la Conanp y un grupo de vigilantes comunitarios quienes se encargan de vigilar el área.

“Son capacitados en fotografía, en identificación de plagas primarias y secundarias, formas de usar un GPS, llenados de bitácoras de vigilancia y de softwares para la identificación de ilícitos”, aclaró el biólogo sobre las capacitaciones realizadas a los vigilantes comunitarios.

En lo que va del año, sobre tres mil hectáreas consideradas como amenazadas se han realizado 120 recorridos; “ellos van haciendo nota de toda anomalía dentro del parque o identificación de especies que encuentran en el recorrido”, concluyó