Monumentos históricos, afectados

En un intento por cubrir las manchas, las autoridades municipales cubrieron los mensajes con pintura perjudicial para los inmuebles. Cortesía
En un intento por cubrir las manchas, las autoridades municipales cubrieron los mensajes con pintura perjudicial para los inmuebles. Cortesía

El delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chiapas, Héctor Álvarez Santiago, informó a Cuarto Poder que varios edificios de valor histórico en San Cristóbal de Las Casas resultaron doblemente dañados durante las manifestaciones sociales ocurridas en fechas recientes, pues primero fueron vandalizados por estos grupos y después las autoridades municipales, tratando de tapar los graffiti, usaron materiales perjudiciales.

Los días 26 de septiembre, 2 y 12 de octubre se llevaron a cabo varias movilizaciones sociales en las que se perpetraron actos vandálicos e hicieron pintas con aerosol sobre monumentos históricos de carácter civil y religioso.

El saldo más grave se dio en la explanada de la Catedral de San Cristóbal de Las Casas, donde fueron afectados edificios que circundan la Plaza de la Paz y el Parque Central, particularmente el lado oriente de la fachada principal de Catedral, todo el muro oriente y la barda de San Nicolás, la curia, el Hotel Santa Clara y el Banco Santander, el cual también fue saqueado.

Adicional a los edificios ubicados en la plaza central mencionados, también resultaron doblemente dañados inmuebles ubicados en las calles Insurgentes, General Utrilla, Real de Guadalupe y Benito Juárez.

Muchas de estas pintas permanecen aún en los muros de los monumentos, sin embargo, el 14 de octubre varias de estas edificaciones fueron doblemente afectadas, pues las nuevas autoridades municipales mandaron a recubrir los graffiti con pintura vinílica sobre muros recubiertos con mortero de cal arena y pintadas a la cal.

Autoridades del INAH consideran estas acciones preocupantes porque se realizaron de manera clandestina, sin la autorización de los propietarios ni del párroco de la Catedral, y sin haberse llevado a cabo los permisos correspondientes ante el Instituto.

Es evidente que estas acciones fueron realizadas de manera inadecuada, con poco cuidado y sin ningún conocimiento de la reglamentación vigente sobre monumentos históricos.

Además, la aplicación de estas películas es perjudicial sobre este tipo de muros con aplanados de cal y arena, los cuales son materiales porosos y captan fácilmente humedad por capilaridad ascendente y descendente, por tanto, al ser aplicada una capa impermeable se imposibilita la liberación adecuada de la humedad contenida en los muros, generando graves daños a mediano y largo plazo, como abombamientos y sales que pueden debilitar los aplanados y que ocasionan desprendimientos.