"Heriberto Ortiz * CP. Derivado de la falta de regulaciones en materia crediticia, gran número de usuarios de tarjetas de crédito en el estado no cubren los saldos mínimos de sus deudas bancarias; pues en la mayoría de los casos los pagos mensuales resultan imposibles de sufragar, lo que podría terminar en una cultura del no pago -ocurrida ya en el pasado- y con ello provocar una crisis en la banca, senaló Candelaria Salas.
La asesora de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) enfatizó que el problema de la cartera vencida, deviene de la falta de cultura crediticia de la ciudadanía y el abuso de parte de los prestadores financieros.
""Las tiendas departamentales y algunos bancos ofrecen agresivas campanas de compras a través del plástico, que la ciudadanía ve con buenos ojos aún sin antes verificar su bolsillo a largo y mediano plazo"". Como consecuencia de las constantes compras y la falta de pagos, la capacidad de éste en el usuario se nulifica y con ello, lo que en un principio eran facilidades se convierten en deudas que se aumentan mes con mes, pues los prestamistas cobran intereses ordinales, moratorios y multas por falta de pago, senaló.
Cabe mencionar que el fenómeno de morosidad bancaria, se ha presentado ya en ocasiones anteriores, pues alrededor del ano 1994, derivado del otorgamiento irresponsable de préstamos hipotecarios y tarjetas de crédito, los banqueros forjaron la existencia de miles de usuarios morosos que además, terminaron en el buró de crédito.
Ante la incapacidad de pago de los usuarios y la falta de opciones por parte de las casas crediticias, este grupo de morosos, optó por una masificación de la cultura del no pago originando una dura crisis en la banca.
Sin embargo, para Condusef la posibilidad de que esta crisis financiera se repita, es ""relativa"", por dos razones; la primera es que anteriormente el Gobierno respaldaba la totalidad de inversión en los bancos, es decir, si alguna institución bancaria quebraba, el Estado respondía por el pago de los usuarios.
Además, anteriormente las tasas de interés eran cambiantes y ahora son fijas, lo que hace las deudas relativamente más estables, no obstante, si el número de morosos sigue en aumento la posibilidad de una nueva crisis no se puede desechar, puntualizó. Entre las principales quejas que la ciudadanía presenta ante la Condusef, destaca el que algunas tiendas comerciales -que hace algún tiempo entregaban tarjetas departamentales a prácticamente cualquier persona, sobre todo estudiantes- están cobrando intereses mayores a los que el usuario esperaba, saldos en contra que no en pocas ocasiones multiplican la deuda por varios dígitos, haciéndola impagable.
Informes del Banco de México senalan que en lo que va del presente ano la cartera vencida nacional está en números amarillos, pues el primer trimestre del ano, el nivel de morosidad en el crédito al consumo, aumentó a 4.6 por ciento, contra el 3 por ciento en diciembre de 2005 y el 4.3 porcentual al cierre de 2006. En este contexto, datos de la Asociación de Bancos de México (ABM) senalan que actualmente existen casi 17 millones de tarjetas de crédito, además, un estimado de más de 33 millones de plásticos de débito.
Con respecto al buró de crédito, el licenciado en leyes Miguel González Atusar, senaló que las instituciones bancarias y tiendas departamentales están jugando una partida en demasía riesgosa para los tarjetahabientes, pues las deudas de los morosos en muchas ocasiones terminan en grandes embargos, que terminan con el patrimonio de no pocas familias.
Por otra parte, senaló que estas mismas casas crediticias están consientes de los riesgos que su recalcitrante búsqueda de cuentahabientes genera, pues en muchas ocasiones los usuarios dan domicilios falsos o se cambian de vivienda -regularmente jóvenes que compran ropa a accesorios a crédito- y el importe por esas compras son pérdidas no reembolsables para las firmas departamentales.
El experto coincidió que a corto plazo, no existe riesgo de crisis financiera, pero la morosidad continúa con la tendencia a la alza, no es difícil que a mediano plazo se pudiera suscitar una crisis del tamano de la vivida en 1982 o la ocurrida en el 1984, senaló.
Finalmente González Atusar invitó a la población a moderar el uso de las tarjetas que promueven los establecimientos comerciales, pues habitualmente resultan de dos a tres veces más caras que las de los bancos, y esto sin duda lesiona el bolsillo de los usuarios.
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