A pocos días de la celebración del 14 de febrero, moteles en la ciudad se preparan para enfrentar uno de los periodos de mayor ocupación del año. De acuerdo con personal de recepción y camaristas, la planeación comienza con al menos dos o tres semanas de anticipación, tiempo en el que se revisan inventarios, se refuerza el área de limpieza y se contrata personal adicional para agilizar la rotación de habitaciones.
Los establecimientos ajustan su operatividad para atender el incremento de clientes durante el Día del Amor y la Amistad, una de las fechas con mayor demanda del año.
Karla de la Rosa Piñón, trabajadora del área de recepción del motel Sexto Sentido, explicó que en noches habituales el flujo de clientes se mantiene estable; sin embargo, durante esta temporada la demanda puede duplicarse, generando incluso listas de espera.
Aumento de afluencia
“En un día normal, podemos recibir entre 30 a 60 personas, durante estas fechas la demanda aumenta el 100 por ciento”, subrayó.
Ante esto, se incrementa el número de colaboradores por turno y se optimizan los tiempos entre una salida y un nuevo ingreso.
Además, el aumento de afluencia no se limita únicamente al 14 de febrero.
Desde el día 12 comienza a registrarse un repunte que se intensifica la noche del 13 y se mantiene durante todo el 14, extendiéndose hasta el 16.
Esta continuidad obliga a mantener operativos completos durante las 24 horas, sin horarios “tranquilos”.
Costos y servicios
En cuanto a los servicios, señaló que la mayoría de las visitas son espontáneas, aunque en estas fechas especiales algunos clientes solicitan con anticipación detalles adicionales para hacer su estancia distinta, como decoración, bebidas o pedidos del restaurante, el cual opera de manera permanente.
Los costos y tiempos de estancia se ajustan a distintos presupuestos, lo que permite atender a una amplia variedad de clientes.
“Hay habitaciones máster de ocho horas por 480 pesos. Esta misma habitación la pueden utilizar por 12 horas por el precio de 550 y también tenemos habitaciones con jacuzzi de ocho horas en 810 y de 12 horas por 1550 pesos”, puntualizó.
Nancy Bet, del área de camaristas, destacó que la carga laboral aumenta de manera considerable.
Los equipos pasan de cuatro o cinco personas por turno a siete u ocho, con roles rotativos para repartir el esfuerzo y garantizar que cada habitación sea limpiada y desinfectada a fondo.
Finalmente, coincidieron que el 14 de febrero es una jornada intensa, marcada por un flujo constante de entradas y salidas a cualquier hora del día y la noche.
La coordinación interna y la preparación previa resultan claves para responder a la alta demanda y ofrecer un servicio eficiente durante una de las celebraciones más concurridas del calendario.












