"Heriberto Ortiz * CP. La muerte del obispo emérito Samuel Ruiz García evidencia la existencia de dos corrientes teológicas del catolicismo en Chiapas. Una tradicional conservadora y la segunda, la teología de la liberación, llamada también catolicismo social, cuya práctica es un ""pecado"" religioso castigado por el Vaticano, pero que en la entidad algunos sacerdotes ejercen protegiendo a los más pobres, incluso de la Iglesia,
Para entender el tema es necesario comprender la primicia de discordia que significa la teología de la liberación. Esta corriente es una forma de practicar al catolicismo que a nivel social prioriza la ayuda a los más pobres y a nivel ideológico considera que como reza el libro del Génesis en la Biblia ""El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre"", afirmó en entrevista el teólogo Alberto Duarte.
El también investigador y docente por la Universidad Iberoamericana detalló que la teología de la liberación plantea, entre otras cosas, que la mayoría de las riquezas de la Iglesia adquiridas en los propios sitios sean distribuidas entre las comunidades religiosas necesitadas y no enviadas al administrador llamado Vaticano.
Esboza también que ""...La Iglesia sea una madre caritativa y no una madrastra avejentada que busca riquezas para heredarlas a una descendencia que en muchos lugares del mundo está desierta"", detalló el experto en estudios religiosos.
Agregó que justamente esta práctica era la que ejercía entre sus comunidades religiosas el otrora Obispo de San Cristóbal de Las Casas -hoy fallecido- siguiendo las tendencias de Leonardo Boff, el precursor de esta teoría religiosa planteaba.
""Desde los tiempos de don Samuel, en Chiapas los sacerdotes se enfrentan con la pobreza de algunos regiones y de ellos depende qué tipo de religiosidad practicar, la conservadora o la teología de la liberación"".
En este escenario, el cariñosamente llamado ""Tata"" -por un vocablo de lengua indígena que señala afecto paterno- profesaba una religiosidad que no oprimía los ya empobrecidos pueblos, sino que dignificaba su creencia en una deidad que no los abandonaba y que era capaz de generar reciprocidad. Esta práctica llamó Boff desde los años setentas, ""la teología como reflexión crítica sobre la praxis de liberación"".
Así fue como adquirió adeptos el fallecido Samuel Ruiz García, quien en repetidas ocasiones desde su llegada a Chiapas en 1959 mostró su apego a las luchas de los indígenas pobres.
Este apego le generó también motes -entre sus detractores- de ""monje rojo, gallo rojo o comandante"", alusivos a una deducida adherencia comunista o incluso la ilusoria idea de él ser líder del movimiento armado surgido en la entidad el primero de Enero de 1994, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Cauto como lo fue siempre, en su momento Samuel Ruiz escribió en sus memorias ""...Si me acusan de estar enterado del movimiento armado, sólo puedo decir que un pastor que realmente entiende a su comunidad tiene que estar empapado de sus dolencias y anhelos, de lo contrario qué clase de sacerdocio cumpliría"", concluye con pregunta retórica el extracto.
Pero esta práctica no es justamente bien vista por las cúpulas religiosas, muestra de ello es que el precursor de este pensamiento, el sacerdote Leonardo Boff, fue excomulgado y sus seguidores amenazados con la misma moneda.
Incluso, en la actualidad, los sacerdotes que tienes prácticas de esta naturaleza son enviados -sin ser excomulgados- a rincones del mundo donde existen barreras sólidas del Vaticano, como el caso de Brasil, donde miles de religiosos han sido despachados por las máximas autoridades del catolicismo moderno.
Sin embargo, aún en la distancia y con la opresión de la propia Iglesia, existen sacerdotes que se niegan a aceptar la escandalosa brecha entre ricos y pobres y empujan a descubrir el rostro sufriente de Cristo en los pobres para situar correctamente la perspectiva teológica, puntualizó el experto.
Política
Por otro lado, desde el punto político Jorge Álvarez López, diputado local de la región XX, que abarca municipios por donde trabajó la pastoral del otrora obispo, señaló que actualmente existe un recuerdo de tranquilidad en la zona, donde con anhelo recuerdan los trabajos diocesanos del religioso.
Lamentó la muerte del líder religioso y dijo ""se extrañará a don Samuel, hombre siempre comprometido con las necesidades de Chiapas"", puntualizó.
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