El terapeuta adscrito a la Clínica del Dolor del Hospital Dr. Rafael Pascacio Gamboa, Delfino Méndez Hernández, consideró importante aclarar a la población la diferencia entre una muerte digna y la eutanasia, a partir de la aprobación de la reforma por parte del Senado de la República que garantiza a enfermos terminales el acceso a cuidados paliativos.
Antes que todo, dijo que esta decisión es un paso importante porque permite a los mexicanos en etapa terminal por determinada enfermedad tener una muerte digna y elevar la calidad de vida hasta el final de la existencia.
Comentó que es importante que las personas sepan lo que significa una muerte digna y la eutanasia, debido que a partir de esta reforma legislativa se ha creado una controversia moral.
Destacó que la muerte digna consiste en proporcionar al paciente fármacos para aminorar su dolor, así como una intervención psicológica y espiritual que le ayuden a vivir sus últimos días sin sufrimiento físico ni emocional.
Por otro lado, lo que se conoce como eutanasia es la inducción de la muerte de manera intencional y voluntaria con apoyo médico; esta última no está considerada en la reforma.
A diferencia de otras ciudades del país, en la capital chiapaneca existen dos clínicas del dolor que dependen de la Secretaría de salud, donde diariamente atienden a 10 personas en etapa terminal que padecen enfermedades como cáncer, cirrosis, VIH, artritis y diabetes.
El especialista enfatizó que los cuidados paliativos no aceleran la muerte sino que brindan un final sin dolor y con la mayor dignidad posible. En este proceso participa toda la familia, desde los pequeños hasta adultos, orientando el proceso de duelo y aceptación del fin del ciclo de vida.
Todo esto se realiza mediante el uso de analgésicos potentes para el dolor como la morfina, la codeína y todos los fármacos opioides; se trata de que el paciente llegue al final de sus días sin sufrimiento, con un control de sus síntomas, lo más dignamente posible, no en la cama de un hospital sino en sus hogares.
Es importante mencionar que esta reforma al artículo 4 de la Constitución fue aprobada con 109 votos a favor, cero abstenciones y cero en contra, estableciendo que toda persona tiene derecho a la protección de su salud en condiciones de dignidad.
Con esto se garantiza que el Estado mexicano atienda el dolor en la etapa terminal, para que sea llevada con dignidad, sin importar el nivel socioeconómico.
De acuerdo a la reforma, la ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud, incluyendo cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades terminales, limitantes o amenazantes a la vida, así como la utilización de medicamentos controlados.












