Es madre soltera y reconoce que los trabajadores del volante están más expuestos a la delincuencia; no obstante, la necesidad de trabajar y cuidar a sus hijos le dio la oportunidad de ser taxista motivada por su hermano, hoy colega en la actividad. Karine Ivonne Enríquez Díaz no dudó en expresar su orgullo, sus logros, satisfacciones y penas por haber sido asaltada en tres ocasiones, pero a la que le gusta la “chafireteada”.
Conduce la unidad 1190 en el turno de la tarde del sitio de radiotaxis MovilCar, y no dudó en platicar sus logros y sus miedos al ser en Tapachula de las pocas mujeres que se dedican a esta actividad, y por consecuencia, con mucha demanda del servicio porque inspiran confianza en las jovencitas y sus padres en el traslado; y porque en general son más cuidadosas con el pasajero, respetan las normas de vialidad, no manejan a velocidades altas y difícilmente se pasan los altos.
Karine Ivonne expuso que hace 16 años, a la edad de 29, siendo madre soltera con necesidad de atender a sus hijos y educarlos, tomó la decisión de trabajar como taxista; recuerda que en ese entonces optó por el turno de la mañana, porque podía llevar y regresar a sus hijos a la escuela y ganar dinero para mantener a su familia en un oficio digno como es el de taxista.
Expone que ser chofer es peligroso, y ser mujer taxista es un doble riesgo, no porque sufra discriminación de sus compañeros que en su mayoría le brindan aprecio y apoyo, sino por conductores particulares que la ven con recelo y la tratan de discriminar. Se mantiene activa a pesar de que sus familiares, madre e hijos, hoy jóvenes adultos, no quieren que siga como taxista, pero Karine asegura con una amplia sonrisa en el rostro que esto se lleva en la sangre.
Expone que en la actualidad prefiere el horario de la tarde hasta las diez de la noche, le va muy bien, muchas personas buscan que se les dé el servicio cuando lo requieren, aunque reconoce que el pertenecer a radiotaxis es un compromiso, pero si está disponible con gusto los atiende; como mujer taxista hay preferencia y asegura que no se puede quejar.
Celebra trabajando
La celebración del Día de las Madres será trabajando, pero con el cariño de los suyos.
Como casi todos los años, señala que el 10 de mayo “lo vamos a celebrar en la mañana con la familia y por la tarde trabajando en nuestro turno; no puede faltar una reunión con mis hijos y madre, pero el trabajo es un compromiso, además del orgullo de transportar en muchos casos a cientos de hijos que van a las casas de las mamás con regalos en brazos, con pastel y ollas de alimento, a los restaurantes, es bonito; que aunque sea en este día las cuidan, apapachan y atienden a las madres que dan todo, incluso la vida por los hijos”.
Recuerda que han sido muchas las ocasiones que ha sentido orgullo de ser taxista, que le quedan en la memoria, en el corazón y en el agradecimiento; ejemplo de ello han sido llevar a una madre al hospital porque la hora del parto se acerca, transportar a mujeres de edad avanzada que viajan de las terminales de autobuses a sus casas, porque según relatan, llevan muchos años no han visto a sus hijos. Otros son algunos de los casos que no se borran de la mente, que expresan el cariño hacia las madres y de estas hacia los hijos.
Para algunas jovencitas es un ejemplo, pues en algunas ocasiones le han preguntado si ellas podrían ser taxistas, la ven como una mujer trabajadora que incursiona en un oficio que generalmente lo desempeñan los hombres; la recomendación de Karine es: “que estudien, se preparen y que ser taxista también es un oficio muy bonito, pero también riesgoso porque hay que tener cuidado de quién se sube, a dónde se va, tener alerta el sexto sentido y sí, siempre hay más confianza al abordar un taxi cuando la conductora es mujer”.












