La pugna entre dos organizaciones llamadas Abejas de Acteal, escaló, luego de que integrantes de una de éstas reclaman la entrega de un terreno ubicado en la comunidad de Acteal, donde el 22 de diciembre de 1997 fueron asesinados 45 indígenas.
Los inconformes reclaman media hectárea aproximadamente, que se encuentra en el llamado campamento Los Naranjos, situado en el centro de la comunidad.
Encabezadas por Catalina Vázquez Pérez, cinco mujeres ofrecieron una conferencia de prensa en San Cristóbal, en la que dijeron que el predio de media hectárea, aproximadamente, era de su padre Francisco, quien se los heredó.
Por ello pidieron a la mesa directiva de Las Abejas que “suspenda la construcción de casas que están realizando en nuestro terreno porque el problema de colindancia no ha sido resuelto y prohibimos que se realice actividad dentro” del predio.
Señalaron que los miembros de la otra agrupación tienen programada una peregrinación para el 5 de mayo, por lo que pidieron a la parroquia “no abonar más al problema que tenemos con la mesa directiva”.
Juna Luna Vázquez, esposo de una de las hijas de Francisco, quien falleció hace unos dos años, dijo que la mesa directiva de la agrupación argumenta que el propietario donó el terreno, pero “no de manera definitiva”.
Añadió que una de las opciones para solucionar el problema es que Las Abejas pague el terreno a las herederas.












