En las instalaciones de La Albarrada-Seigen, en San Cristóbal de Las Casas, se llevó a cabo el Segundo Encuentro Estatal de Mujeres Indígenas “Por mis ancestras, mi esencia y mi descendencia”, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, donde se reconoció el papel de ellas como pilares esenciales en las comunidades y pueblos, así como su papel crucial en la preservación y transmisión de los conocimientos y tradiciones.
Este encuentro tuvo el objetivo de intercambiar experiencias y prácticas culturales, así como visibilizar a mujeres extraordinarias de los pueblos originarios, reconocer sus identidades, su forma de vida y el papel relevante en la trascendencia de la cultura, la lengua, la cosmovisión, así como el impulso desde la Secretaría de Igualdad de Género a través de los Centros para el Desarrollo de las Mujeres (CDM).
En el encuentro, María Mandiola, titular de la Seigen, enfatizó que reconocer a las mujeres indígenas debe ser una labor permanente porque trabajan todos los días para salir adelante, cada una desde su trinchera, desde la preservación de nuestras tradiciones, la protección al medio ambiente, la educación de la niñez y las juventudes, la defensa del territorio, la gastronomía, la medicina tradicional y por todas las expresiones culturales y los ámbitos donde están dejando huella.
“Desde lo más profundo de mi corazón, muchas gracias por lo que están haciendo por Chiapas, por su papel de liderazgo en sus comunidades, y sobre todo porque están dando la batalla todos los días por hacer valer sus derechos. Esta es una tarea nada sencilla, ya que requiere desmontar muchas estructuras machistas, dejar atrás muchos años de esta estructura patriarcal. Las mujeres indígenas son promotoras de su cultura y gestoras en sus comunidades y están aquí dando muestra de la grandeza y fortaleza de nuestra cultura”, añadió la titular de la Seigen.
El Segundo Encuentro Estatal de Mujeres Indígenas “Por mis ancestras, mi esencia y mi descendencia”, inició con un rezo en tojolabal para bendecir el espacio y un rezo tradicional tseltal.












