Mujeres limitadas para conseguir empleo

Alcanzar la igualdad de género no es un proceso a corto plazo. Cortesía
Alcanzar la igualdad de género no es un proceso a corto plazo. Cortesía

En un nuevo índice se establece que a nivel mundial a las mujeres sólo se les reconocen apenas tres cuartas partes de los derechos legales de los que gozan los hombres, lo cual limita su capacidad para conseguir empleos o empezar un negocio y tomar las decisiones económicas que sean más beneficiosas para ellas y sus familias.

“Si las mujeres tuvieran igualdad de oportunidades para desarrollar todo su potencial, el mundo no sólo sería más justo, sino también más próspero”, declaró Kristalina Georgieva, Presidenta Interina del Grupo Banco Mundial.

“El cambio está ocurriendo, pero no lo suficientemente rápido, y a 2700 millones de mujeres se les sigue limitando legalmente el acceso a los mismos empleos que los hombres. Es fundamental que eliminemos las barreras que impiden el avance de las mujeres, y con este informe nos proponemos demostrar que las reformas son posibles y acelerar el cambio”.

El índice, presentado en el informe Mujer, Empresa y el Derecho 2019: Una Década de Reformas, analiza los diversos hitos en la vida laboral de una mujer, desde su primer empleo hasta su jubilación, así como las protecciones legales asociadas con cada una de estas etapas. Los datos abarcan un período de 10 años, en el cual 187 países reciben una puntuación en función de ocho indicadores.

Alcanzar la igualdad de género no es un proceso a corto plazo, requiere una fuerte voluntad política y un esfuerzo concertado de parte de los gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones internacionales, entre otros; sin embargo, las reformas legales y regulatorias pueden desempeñar un papel fundamental, siendo un primer paso importante.

De acuerdo al Banco Mundial, en los últimos 10 años se han logrado avances considerables en las áreas medidas por el índice. Durante ese período, el promedio global aumentó de 70 a 75. En 131 economías se introdujeron 274 reformas a las leyes y reglamentaciones para favorecer la inclusión económica de la mujer.

Mientras que en 35 países implementaron protecciones legales contra el acoso sexual en el trabajo, garantizando los derechos de casi 2000 millones de mujeres más que hace una década. 22 economías eliminaron las restricciones al empleo de las mujeres, aumentando sus posibilidades de acceder a determinados sectores de la economía que antes les eran prohibidos. Y en 13 economías fueron adoptadas leyes que exigen igual remuneración por trabajo de igual valor.

Actualmente, seis economías —Bélgica, Dinamarca, Francia, Letonia, Luxemburgo y Suecia— han obtenido la puntuación perfecta de 100 puntos, lo cual significa que reconocen a mujeres y hombres los mismos derechos legales en las áreas examinadas. Hace una década, ninguna economía podía otorgarse ese logro. Según el índice, las economías que llevaron a cabo reformas registraron un mayor crecimiento en el porcentaje de mujeres que trabajan, lo cual contribuyó al empoderamiento económico de las mujeres.

56 países —pertenecientes a todas las regiones y niveles de ingreso del mundo— no adoptaron ningún tipo de reforma para mejorar la igualdad de oportunidades de las mujeres durante el período de 10 años.

El ritmo de reformas más lento fue registrado en la categoría de Gestión de activos, que examina las diferencias de género en los derechos de propiedad.

El nuevo estudio aporta una nueva perspectiva sobre cómo el empleo y la iniciativa empresarial de las mujeres se ven afectados por la discriminación legal, y a su vez, cómo esto afecta los resultados económicos, incluso la participación de la mujer en el mercado laboral. El nuevo índice apunta a diseñar una hoja de ruta para seguir avanzando e identifica posibles áreas de trabajo, para incentivar la adopción de reformas que contribuyan a la igualdad de género.

Durante el período de 10 años, en Europa y Asia central se llevaron a cabo 47 reformas, la mayoría de ellas en la categoría referida a la Jubilación. Nueve economías, entre ellas Kazajstán y Ucrania, están equiparando las edades en que hombres y mujeres pueden jubilarse y recibir la pensión completa.

El índice correspondiente a la región aumentó de 80.13 a 84.70, la puntuación regional promedio más elevada si no se toman en cuenta las economías avanzadas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Bulgaria y Turquía fueron dos de las seis economías que establecieron la licencia de paternidad remunerada.

Durante el período analizado, el índice correspondiente a América Latina y el Caribe aumentó de 75.40 a 79.09, el segundo mayor crecimiento entre las economías emergentes y en desarrollo. Las economías de la región implementaron 39 reformas, y en varios casos extendieron la licencia por maternidad. Bolivia, que permite que las mujeres consigan empleos de la misma manera que los hombres y prohíbe el acoso sexual en el trabajo, registró el segundo mayor incremento en puntuación a nivel global. En México se prohibió el despido de trabajadoras embarazadas.

Asia meridional registró el mayor incremento en la puntuación promedio a nivel regional, con un aumento de 50 a 58.36, y el porcentaje más elevado de economías que llevaron a cabo reformas, con un 88%. Seis economías de la región, entre ellas India, Bangladesh y Nepal, adoptaron reformas en la categoría relativa al Acceso al empleo, promulgando leyes contra el acoso sexual en el trabajo. Maldivas prohibió el acoso sexual en el ámbito laboral, estableció recursos civiles complementarios, leyes contra la violencia doméstica, la licencia de paternidad remunerada, y prohibió la discriminación basada en el género por parte de los acreedores.