Después de tres años de ejecución del proyecto internacional Agrobiodiversidad Mexicana, por parte de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), se observó y reforzó la importancia de participación de las mujeres chiapanecas como actoras para el desarrollo rural y conservadoras de las especies nativas, sin embargo, “persiste la necesidad de generar iniciativas que mejoren las condiciones de vida de las mujeres que se dedican al campo”.
Esto de acuerdo a la Cooperativa Ambio —asociación con trabajos en las comunidades indígenas y campesinas de Chiapas— que resalta que las mujeres tienen un papel en la selección de semillas, actividad que comienza en la cosecha, donde ellas junto con el resto de la familia identifican la calidad basándose en su tamaño, formación de granos y en su resistencia a plagas e insectos, todo ello basado en el conocimiento empírico adquirido generación tras generación.
Hecho que trasciende, pues la diversidad en los alimentos es amenazada a medida que se reemplazan las especies tradicionales por especies alteradas genéticamente y destacan que “esta tendencia es peligrosa para la gente que durante varios meses del año depende de los recursos naturales para sobrevivir”.
Cabe destacar que en la mayoría de las culturas las mujeres han sido las guardianas de la biodiversidad. Ellas producen, reproducen, consumen y conservan la biodiversidad en la práctica de la agricultura.
“La participación de las mujeres en la domesticación y conservación de especies como es el caso de la milpa, es fundamental, ya que al ser ellas por lo regular las encargadas del cuidado y la alimentación de la familia, tienen percepciones e identidades diferentes en los procesos del sistema productivo”, expone la Cooperativa Ambio.
Esto fue observado en el proyecto Agrobiodiversidad Mexicana, el cual fue financiado por Global Environment Facility (GEF) e implementado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Dentro de toda la gama de trabajos, la Ambio promovió la investigación para analizar la participación de mujeres como actoras clave para el desarrollo rural y conservación de la agrobiodiversidad, generando acciones afirmativas que contrarresten condiciones de discriminación.












