Marlene Álvarez Aquino, docente e investigadora en temas de economía, expuso que tras analizar la competitividad de la mujer en ámbitos empresariales en México, sólo dos mujeres de cada 100 empleados o trabajos dirigen una empresa, y del total de trabajadores, únicamente el 35 por ciento son mujeres.
Destacó que los datos los arrojó el Centro de Investigación en Política Pública durante 2021.
Detalló que dentro de las empresas mexicanas, la proporción de mujeres disminuye a medida que aumenta la jerarquía de los puestos de trabajo y, de acuerdo a la investigación, únicamente el 30 % de las empresas reporta políticas de inclusión al interior de sus organizaciones, como convocatorias dirigidas sólo a mujeres, flexibilidad de horarios o capacitación constante.
Señaló que pese a las cifras alentadoras, el tipo de roles de liderazgo que las mujeres ocupan a nivel nacional e internacional, la cifra mundial de estas en alta dirección permaneció en 29 % durante 2019 y 2020, por lo que se considera un gran logro el promedio global de 31 % alcanzado en 2021 durante la pandemia del covid- 19.
De acuerdo al estudio presentado, la investigadora detalló que en México el 15 % de los cargos equivalentes a vicepresidencias o direcciones de área son ocupados por una mujer y sólo el 9 % de los consejos es ocupado por ellas.
Asimismo, resaltó que de este porcentaje (15 %) las direcciones ocupadas por mujeres representan el 44 %, que corresponde a jefas de finanzas, CEO 35 %, directoras de recursos humanos 33 %, directora de ventas 22 %, marketing 18 %, oficial en Jefatura de Sistemas (CIO) 14 %. Contraloría 6 % y otros 7 %.
Esta investigación también está basada en el estudio realizado por Mary L. Rigdon, directora asociada del Centro de Filosofía de la Libertad de la Universidad de Arizona (UArizona), y Alessandra Cassar, profesora de economía de la Universidad de San Francisco, que se publica en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, en donde sostienen que la brecha salarial entre hombres y mujeres se debe a cuestiones sobre la confianza, la reciprocidad, la competencia, el altruismo, el engaño y otras, con un enfoque particular en las diferencias de género.
La investigadora chiapaneca destacó que con base a una teoría conocida como la “explicación del capital humano”, hay diferencias de género en ciertas habilidades, lo que lleva a las mujeres a carreras que pagan menos, pero si las mujeres fueran más reacias a competir, entonces ocuparían menos puestos de alto nivel en las cúpulas de las grandes empresas.
Finalmente, Álvarez Aquino señaló que la competitividad de las mujeres y su tendencia a alcanzar mejores puestos se ha perfilado en los últimos años y están más inclinadas a competir cuando pueden compartir las ganancias.












