Mujeres siguen llegando a hospitales con miedo

En México existe la ley de parto humanizado, sin embargo, señalaron que el problema son las creencias personales. Diego Pérez / CP
En México existe la ley de parto humanizado, sin embargo, señalaron que el problema son las creencias personales. Diego Pérez / CP

A nivel mundial, la brecha de género es de 120 años según un estudio de la Global Gender Gap Report, una situación que se agudizó durante la pandemia, así se expuso en el conversatorio “Avances y retrocesos de los derechos de las mujeres en el sureste de México” organizado por el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), donde las ponentes hicieron un llamado a las jóvenes para que no den por sentado los derechos ganados.

Georgina Sánchez Ramírez dijo que le parece adecuado exponer estas cifras cuando trata con poblaciones jóvenes de mujeres, quienes se ven sorprendidas por el creciente conservadurismo de sus padres o hermanos. “En teoría feminista se ha estudiado cómo a medida que las mujeres ganan derechos los radicalismo se exacerban”, dijo.

En ese sentido, la socióloga Esperanza Tuñón Pablos mencionó que el 90 % de los actos de violencia contra mujeres, incluido el feminicidio, ocurren en el ámbito privado. “El patriarcado ha sido tan capaz de reeditarse en cada época histórica porque atraviesa lo íntimo”, explicó.

Retos

Pese a que Georgina Sánchez reconoció el avance de las políticas públicas al considerar a los medicamentos que permiten el aborto dentro del esquema básico, “algo que hace 10 o 15 años hubiera sido impensable”, también lamentó que siguen registrando casos de mujeres que llegan con temor al momento de dar a luz.

Esto aún cuando en México exista una ley de parto humanizado. El problema, señalaron, se encuentra en la parte operativa, en los individuos que siguen arraigando creencias patriarcales. Por lo mismo, queda la posibilidad de que la recién aprobada ley de igualdad sustantiva carezca de los mecanismos para ser aplicada.

Por su parte, la investigadora Araceli Calderón, quien ha trabajado en contextos rurales, señaló que la incorporación de mujeres a nuevos campos económicos también ha hecho que tengan doble carga de trabajo por las obligaciones domésticas de las cuales los varones suelen desafanarse.