El estudio denominado “Estados #ConLupaDeGénero 2022”, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO), reveló que Chiapas ocupó el último lugar en el Ranking General, con el 26.8 % sobre las condiciones laborales óptimas para las mujeres; se usaron 18 indicadores que se basaron en la economía remunerada, en la permanencia y el crecimiento profesional.
En el resumen de la investigación, el IMCO enfatizó que los estados, en promedio, obtuvieron apenas 43 de los 100 puntos en las mediciones. Para contrarrestar el panorama que se vive en el país se sugiere que haya incentivos de las empresas, para que tomen en cuenta la vida-trabajo de las personas que colaboran.
Dentro de las propuestas también aparece el desarrollo de habilidades de las niñas para que tengan mejores oportunidades en el ámbito laboral, además de que se tiene que promover “la corresponsabilidad de cuidado en la primera infancia a través de permisos de paternidad extendidos”, que asignen recursos para el Sistema Nacional de Cuidados y que involucre a los infantes, adultos mayores o personas con discapacidad.
Los polos se contraponen al comparar lo que ocurre en varias zonas del país; por ejemplo, el instituto enfatiza que mientras en Colima la participación de las mujeres en la economía ronda en el 56 % (casi similar a lo que ocurre en Estados Unidos), en Chiapas este porcentaje apenas se mantiene en el 31 %, datos similares a los que tiene Turquía.
“El mayor desafío de las entidades está en generar incentivos para mejorar las condiciones laborales para las mujeres: mayores ingresos, una mayor participación de mujeres en puestos de liderazgo y políticas de flexibilidad que sean compatibles con las múltiples responsabilidades que ellas asumen”, remarcó el proyecto “Estados #ConLupaDeGénero 2022”.
Además de Colima, el boletín del IMCO enfatiza que la Ciudad de México, Baja California del Sur, Nuevo León y Baja California tienen un mejor desempeño sobre las condiciones económicas de las mujeres. Dentro del análisis se establece que una mujer que está dentro de los cinco estados con mejores indicadores dedica hasta un 68 % más horas a las labores del hogar, esto en comparación con lo que hacen los varones.
Preparar al talento femenino y tener menos porcentajes de mujeres en la informalidad son otros retos que enfrentan varios estados; en el primer concepto, el instituto puntualiza que la mitad de este sector de la población -que tiene 18 años y más- cuenta con estudios de preparatoria; no obstante, en el otro rubro aparecen 43 % de las mujeres ocupadas dentro de la informalidad.
Si más mujeres se suman a los proyectos de economía remunerada pueden generar beneficios relacionados con más ingresos, ahorros, autonomía, rentabilidad para las compañías y hasta desarrollo para el país.
“Las entidades son clave para lograr cambios en la participación de las mujeres en la economía. Por ello, es importante que los gobiernos estatales atiendan el principal desafío que enfrentan todas las entidades: generar incentivos para ofrecer empleos de calidad que permitan a las mujeres continuar en la economía remunerada”, remarcó el IMCO.












