Las mujeres indígenas viven muy por debajo de la línea de bienestar, ya que presentan carencias en su alimentación, vivienda, educación y salud, por lo que, no se puede hablar de un empoderamiento y desarrollo del estado sin tomar en cuenta estas dimensiones, indicó María Victoria Espinoza Villatoro, docente investigadora de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach).
La experta en economía en una ponencia realizada en el Museo Regional de Chiapas manifestó que la pobreza para las mujeres es multifactorial, ya que aunque se anuncien que se generan miles de empleos, los datos evidencian el decremento de la economía en un 2.7 por ciento, por lo que las mujeres representan un sector de la población con alta vulnerabilidad.
Además, las mujeres tienen más horas por jornada laboral, ya que de 10 que realizan, los hombres llegan a seis. Pero en el ámbito rural, la mujer indígena trabaja 18 horas, con actividades que van desde el cuidado del hogar, de la familia, animales y venta de artesanías.
Espinoza Villatoro agregó que en Chiapas como a nivel nacional, las desigualdades con las mujeres vienen de tiempo atrás, lo que significa que actualmente se deben establecer una igualdad de oportunidades en el acceso al trabajo, oportunidades, equidad en el puesto y salario.
Añadió que los marcos normativos ya están establecidos, ya que el articulo 196 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), marca que las mujeres deben tener un acceso equitativo del puesto y salario, sin embargo, desde nuestro contexto, este es un aspecto que marca las desigualdades y la disparidad.
Al respecto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) llamó a los gobiernos a promover la construcción de la cultura de la igualdad entre mujeres y hombres y erradicar la violencia, que no debe verse como algo normal que ocurren en el ámbito familiar, escolar o laborar, y es necesario visibilizarla a fin de que se implementen políticas públicas que contribuyan a terminar con la violencia directa, cultural y estructural, en especial con las mujeres.
La docente comunicó que uno de los factores por lo que se da la exclusión de las mujeres indígenas, es porque viven una triple discriminación. Según desde datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y de la Comisión Nacional de Población (Conapo), la mitad de las mujeres indígenas de Chiapas no sabe leer ni escribir, por lo que no se puede avanzar en su empoderamiento, sino se tienen oportunidades educativas en sus tres niveles.
Por su parte, en el aspecto económico, la tercera parte de la población que se ubica en el cinturón rural de la geografía indígena tiene un ingreso menor a la canasta básica, lo incide en su forma de subsistir día a día.












