Mujeres y su vínculo ancestral con los borregos

Mujeres y su vínculo ancestral con los borregos

Las mujeres juegan un papel central en la relación cultural, social y económica de San Juan Chamula, expresó la especialista en interacciones humano-animales de la Norwich University of the Arts, Geraldine Padilla Matamoros.

Durante una conferencia para El Colegio Mexiquense, habló sobre cómo los borregos son parte del tejido social de este municipio, y de sus vínculos afectivos que tienen con las mujeres.

La arquitecta por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que cuenta con una maestría en Antropología Social, dictó la conferencia “El ciclo de vida de los borregos en Chamula”, donde puntualizó que esta especie es vista como “familia” En el municipio de los Altos de Chiapas, los borregos llegaron en el siglo XVI y hoy son cuidados principalmente por mujeres.

“No se comen; sería como comer a una mascota”, apunta Padilla. Con rebaños de dos a 25 ejemplares, las mujeres gestionan desde el nacimiento hasta la muerte, integrando prácticas únicas.

Por ejemplo, detectó a estos animales se les pone nombres y hay una conexión emocional con ellos, de hecho, algunas nombran a los borregos según el día de nacimiento o por sus características físicas.

También hay una trasquila ritual, usando tijeras y metates, el proceso incluye revisión de salud y se realiza cada siete meses, reforzando el lazo afectivo.

Mientras que en el sistema de creencias espirituales, se considera que los borregos absorben emociones humanas y enfermedades que se atribuyen a envidia o tristeza. Listones bendecidos en la iglesia de San Juan Chamula se usan como protección.

Identidad

La lana de los borregos es clave en la vestimenta tradicional, aunque Padilla aclaró que no todas las familias realizan el proceso textil completo.

Destacó que, pese a la modernización, persiste una cosmovisión donde el cuidado de los borregos define roles de género y estatus social, “tener un borrego negro (una rareza genética) es visto casi como un milagro y un símbolo de prestigio”.

Sobre su motivación, vinculó su interés por los textiles (aprendió a tejer en Chiapas) con la preservación cultural, y subrayó que “la lana no solo abriga, narra historias comunitarias”.