Murciélagos están siendo amenazados por humanos

Murciélagos están siendo amenazados por humanos

Tan solo en el norte del país, Sonora y Tamaulipas, se calcula que existen entre 20 y 30 millones de murciélagos de una sola especie; cada millón destruye al menos 10 toneladas de insectos cada noche, lo que refleja la importancia de estos animales para la actividad agrícola.

De acuerdo a Rodrigo Medellín, investigador titular del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los murciélagos polinívoros prestan tres servicios ecosistémicos principales, el primero es precisamente el control de las plagas agrícolas.

Se sabe que entre el 20 y 30 % del maíz, arroz y muchas otras cosechas en el mundo se deben a que los murciélagos se comen las plagas de los cultivos. En México se estima al menos 140 especies, superado solamente por cinco países del mundo.

Los murciélagos también habitan en la región sur-sureste en Chiapas, entre La Trinitaria y Comitán; existe una cueva con presencia de al menos un millón de esta especie.

El segundo beneficio es la dispersión de semillas; hay muchas plantas que dependen de los murciélagos para su reproducción, como el chicozapote, zapote negro, capulines, nanches, ciruelas, entre muchas otras.

Además, la regeneración de las selvas se debe en gran parte a los murciégalos, que dispersan muchas más semillas que las aves. Si se deforesta este ecosistema no se necesitan programas de reforestación, mientras se deje hacer a los murciélagos su función.

El tercer beneficio que dan los murciélagos es la polinización, debido a que hay muchas especies de plantas que son ecológica o económicamente importantes, que dependen de estos animales para su polinización.

En Chiapas existe un ejemplo de este servicio ecosistémico, que es la ceiba, el árbol sagrado de los mayas, que en tiempos de floración es visitado por murciélagos. También estos son los polinizadores más importantes de los agaves.

Invitó a la población en general a leer más sobre la importancia de los murciélagos, que están ligados prácticamente a todo lo que el humano consume, desde comida hasta la ropa. No son portadores de enfermedades y tampoco atacan.

El investigador participó impartiendo una ponencia en la Semana de la Biología del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach); su objetivo fue compartir con los estudiantes las lecciones de cómo poder hacer ciencia para la conservación, implementarlo y hacerlo sin morir en el intento.