Murió Juanita, sobreviviente de Acteal

Juanita, como era conocida, tenía más de 80 años. Elio Henríquez / CP
Juanita, como era conocida, tenía más de 80 años. Elio Henríquez / CP

Considerada un símbolo de resistencia, la indígena tsotsil Juana Arias Pérez, sobreviviente de la masacre de Acteal, ocurrida el 22 de diciembre de 1997, fue sepultada este lunes “sin haber conocido la justicia verdadera, ni la verdad que hemos exigido durante casi tres décadas”, informó la organización Sociedad Civil Las Abejas.

La agrupación señaló que “era una gran mujer tsotsil, convencida en la lucha no violenta”, que “su ejemplo de resistencia, fe y lucha permanecerá vivo en nuestro corazón y en nuestras comunidades”.

Recordó que después de la masacre de 45 personas, fue llamada para servir como sahumadora para honrar la memoria y exigir justicia por los mártires de Acteal, labor que desempeñó hasta que su salud se deterioró y tuvo que dejar su misión.

Juanita, como era conocida, tenía más de 80 años y falleció el pasado sábado a las 9:10 horas en Acteal, a causa de padecimientos propios de su edad. Su cuerpo fue sepultado al mediodía de este lunes “en el seno de las montañas que resguardan la tierra sagrada de Acteal y la memoria de nuestras hermanas y hermanos masacrados”, indicó la organización.

Origen

Las Abejas manifestó que era originaria de la comunidad Quextic Centro, en el municipio de Chenalhó, pero que la guerra de contrainsurgencia diseñada por el Estado mexicano la obligó, junto con su esposo, a desplazarse forzadamente al campamento Los Naranjos, en Acteal, días antes de la masacre, con la esperanza de que se respetara su vida y su lucha pacífica.

La organización subrayó que Juanita “murió bajo la impunidad y el negacionismo del Estado mexicano”, y afirmó que su fallecimiento “nos duele, pero también reafirma nuestro compromiso de la búsqueda de la verdad y la construcción de una justicia humanizada”.

Reiteró que “nuestra hermana Juanita se ha ido a encontrarse con su esposo, con las mujeres, con las niñas y niños, con las 45 personas y más los cuatro bebés no nacidos”, y sostuvo que la deuda del Estado mexicano con las víctimas y sobrevivientes continúa pendiente.

Finalmente, exigió que la CIDH agilice la emisión del informe del caso para evitar que se profundice la impunidad, y reiteró su demanda de verdad, justicia y garantías de no repetición.