Instalar un muro sobre la frontera entre México y los Estados Unidos de América (EUA), pondría en riego la conectividad biológica de los diferentes ecosistemas que comparten estas dos naciones, ya que un ente artificial y ajeno puede alterar el orden natural, sobre todo en la migración animal.
“Cada muro, cada puente y cada carretera siempre hace un impacto local, pero la influencia de poner un muro hace trabas en la administración de los recursos naturales y además ocasiona que nosotros (los chiapanecos) realicemos una frontera Sur con obstáculos, poniendo en riesgo la conectividad biológica”, consideró Sandra Moreno Andrade, integrante del Fondo de Conservación El Triunfo (Foncet).
Agregó que hasta el momento desconoce que principios ecológicos tienen considerados en la construcción de dicho muro fronterizo, lo cual es un punto importante para el orden natural.
Y es que uno de los pilares de la campaña presidencial de Donald Trump, fue establecer un kilométrico muro sobre toda la frontera binacional, sin embargo, esta parte geográfica alberga a fauna y flora endémica de la región, por lo que de construirse podría alterarse el orden biológico.
En esta zona habitan mamíferos como el lobo mexicano, bisonte americano, el berrendo, ocelote, oso negro, puma, coyote, incluso el jaguar, además de tortugas, serpientes de cascabel y un sinnúmero de insectos, fauna que permanentemente vive y cruza dicha frontera.
“Tenemos una larga frontera con muchos tipos de ecosistemas sobre ella, esperemos que por sobre todas las cosas continúen con financiamientos y los apoyos no sean susceptibles a megaproyectos que siempre afectan a la frontera”, finalizó.












