Museo cerrado tras tres años de remodelación

Museo cerrado tras tres años de remodelación

Luego de transcurrir tres años de remodelación de la Casa Museo Doctor Belisario Domínguez, con una inversión de 15 millones de pesos, este lugar emblemático continúa sin abrir sus puertas.

Desde el 16 de abril del 2013 iniciaron los trabajos de remodelación que contemplan la reconstrucción del techo, corredores, habitaciones, jardín, piso y el salón creado para eventos artísticos y culturales.

La casa marcada con el número 19 de la avenida Central Sur de Comitán, recibía al año más de 10 mil visitantes, por lo que su remodelación forma parte importante del acervo cultural y atracción turística de este municipio.

El inmueble adquirido por el exgobernador Juan Sabines Gutiérrez (1979-1982), fue inaugurado con la mayor parte de las pertenencias del médico y senador de la República, Belisario Domínguez, quien fue asesinado por órdenes de Victoriano Huerta en octubre de 1913.

Los primeros trabajos hechos en la casona donde se ubica el museo, fueron el cambio de madera de los tapancos en mal estado y la edificación de una estructura para sostener el tejado que provocaba la entrada de agua en época de lluvias.

También incluyeron la limpia del jardín donde el doctor sembraba plantas y que hasta la fecha el Patronato del Museo intenta conservar.

Restauración

Fue así que el 12 de junio del 2014, conforme a los lineamientos, se sacaron cada uno de los objetos de Belisario Domínguez para iniciar el proceso de restauración, los cuales fueron asegurados e inventariados por personal capacitado de la empresa Marinos Taurino, de la Ciudad de México.

El costo del avalúo fue de 350 mil pesos y un segundo de 2 millones de pesos, siendo la Constructora Diamante la encargada del proyecto que presuntamente terminaría en un año.

Para el 2 de diciembre del 2014, 19 meses después de que el museo se cerrara al público, la constructora confirmó que la restauración del interior y conservación del inmueble se encontraba en un 70 por ciento.

La casa del siglo XIX se deterioró durante los últimos veinte años, de ahí que, tras una serie de licitaciones y permisos, la administración municipal en ese entonces a cargo de Luis Ignacio Avendaño, ordenara su rehabilitación.

Luis Arturo Morales Santiago, administrador de la constructora, detalló que el trabajo se realizó de forma coordinada con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por ser el organismo regulador de las obras y edificios que constituyen el Patrimonio Cultural de la Humanidad.

“Se trata de preservar las técnicas, acabados, madera, vidrios, papelería, metal y telas que se conservaban en la casa”.

El residente de la obra, Emanuel Pérez Toalá, dio a conocer que la reconstrucción fue un proyecto de restauración entregado por Coneculta a la Constructora Diamante.

Aseguró que después se trabajó con el proyecto museográfico, para el que se obtuvieron las licencias del  INAH, siendo la primera para restaurar el inmueble, la segunda para restaurar los bienes muebles, la tercera para hacer calas arquitectónicas y la cuarta para las calas estratigráficas que sirven para analizar los distintos niveles de madera, puertas, columnas, dinteles, aplanados y pinturas.

El proceso técnico llevó casi medio año ya que ninguna empresa quiso asegurar las piezas -puesto que son invaluables-, por lo que se hizo un registro al inicio, de todos los objetos materiales para luego mandarlos a México, bajo la supervisión de un notario público.

Después de este paso se aseguraron y valuaron los objetos, para meses más tarde ser devueltos a la ciudad.

Lo más difícil fue retirar, como marcan los criterios de restauración, el cemento que previamente otras empresas habrían colocado para presuntamente restaurar el edificio, prosiguiendo con los proyectos preliminares.

La segunda etapa fue consolidar una serie de normativas, por lo que quitaron las construcciones ajenas al edificio. “Retiramos pieza por pieza y encontramos un esqueleto a punto de derribarse porque cuando restauraron no les importó y quitaron todo”.

El 7 de julio del 2015 se instaló el holograma que reproduciría de manera tridimensional al ilustre senador en tamaño real, quien relataría durante 20 minutos aproximadamente, la reflexión que hizo después de fallecer su esposa.

Pérez Toalá mencionó que la casa se encontraba en la última etapa para poder inaugurarse al público en general, con el mejor resultado y mayor calidad posible.

Dando como resultado la instalación de todos los elementos originales del inmueble, reuniendo el rigor técnico y artístico exigido desde el primer día con apoyo de tecnología de primer nivel.

El museo supuestamente se abriría a mediados de septiembre de 2015, exponiendo la vida del ilustre personaje, desde su juventud, su destacada participación como médico, hasta su participación política.

En la obra, se remodeló completamente el patio de servicio, al destruir una fuente para basar la casa en evidencias del pasado y se construyó un edificio moderno que serán oficinas del personal administrativo, así como un área específica para los controles de vigilancia y del holograma.

El 8 de julio de 2015, tras publicarse imágenes de la remodelación, un grupo de personas se opuso a su apertura, pues a su juicio, el patio fue totalmente destruido, pese a que la construcción estuvo bajo los lineamientos de autoridades de los tres niveles de Gobierno, así como del INAH.

Es de esta forma que, después de tres años, la Casa Museo Belisario Domínguez no ha sido inaugurada, privando a miles de turistas de conocer y celebrar la vida de este ilustre personaje.