El museo de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez que reabrió sus puertas en mayo de este año, después de un cierre de más de cinco años aún necesita atender algunos daños como en el techado y en la restauración de algunas piezas afectadas durante el periodo que estuvo cerrado.
De acuerdo con Fernando San Gabriel, voluntario del recinto, el mayor logro fue haber recuperado el museo tras una larga lucha ciudadana, pero también restauración paulatina del inmueble gracias al trabajo voluntario de las personas.
Recordó que el edificio presentó daños tras el terremoto de 2017. En 2020, las autoridades de entonces solicitaron el desalojo del inmueble para ejecutar recursos destinados a su restauración.
Una vez realizada la salida, al grupo de voluntarios no se le permitió el ingreso al edificio, tiempo durante en el que, según San Gabriel, varias piezas de la colección se dañaron por filtraciones de agua.
Proceso legal
El colectivo inició un proceso legal mediante amparos, difusión en medios locales y protestas pacíficas, tras cinco años de lucha, recuperaron el espacio.
Actualmente, la prioridad del grupo es la torre de bodegas, un área de tres plantas donde se resguardaba la colección, en ese espacio hay filtraciones que dañaron textiles y pinturas del siglo XVIII.
De acuerdo con el voluntario, para la restauración de algunas piezas se requiere de materiales y mano de obra especializada.
Detalló que la brigada de colección ha establecido contacto con museos de Europa que han compartido manuales y métodos de restauración.
Con ese apoyo han recuperado algunas piezas, pero aún faltan por restaurar cerámica, pinturas y fotografías, materiales que requieren otro tipo de intervención profesional.
San Gabriel mencionó que voluntarios acuden entre semana y los domingos a realizar labores, incluso empresas locales han donado materiales y una compañía colaboró en la reparación parcial de un techo.












