El Museo de Paleontología “Eliseo Palacios Aguilera”, ubicado en la capital de Chiapas, cumplió este viernes 20 años desde que comenzó a funcionar; se trata de un espacio que ha impulsado trabajos de investigación para poner en el mapa mundial a la entidad como una zona que cuenta con una riqueza fósil y un patrimonio paleontológico considerable.
Gerardo Carbot Chanona, investigador en el museo, recordó que este lugar abrió sus puertas al público en el 2002, después del proceso de adaptación que se realizó en las actuales instalaciones.
Han pasado dos décadas de las actividades que se vienen haciendo con la investigación, conservación y en la divulgación de los fósiles de Chiapas. La importancia de este lugar, para tener una idea, es que se trata del primer (y único en su tipo) museo de Paleontología en todo el sureste del país, es decir, se posiciona como un referente a nivel nacional.
Millones de años de historia
Lo que pueden ver las personas que acudan a este sitio, ubicado sobre el paseo de la Calzada de las Personas Ilustres, se relaciona con un jardín prehistórico que hace referencia a plantas que aparecieron hace 280 millones de años y que no han cambiado mucho desde aquella época a las fechas actuales.
“Nacimos como una área de investigación de fósiles; al ver toda esta riqueza y con el afán de compartir este conocimiento hacia todo el público, se hace la propuesta de tener un museo”.
El lugar cuenta con un pasillo -a especie de introducción- que explica qué son y cómo se forman los fósiles. Se complementa con una sala de exhibición que tiene tres vitrinas: una de invertebrados, la otra de plantas y la de vertebrados fósiles.
También, explicó Carbot Chanona, el museo cuenta con un laboratorio que sirve como exhibición y un espacio que relata los temas asociados al ámbar. Existen otras áreas donde se guarda toda la colección paleontológica que se han encontrado a lo largo de dos décadas. Los trabajos y hallazgos han revelado que hay más de 180 localidades en Chiapas que tiene registro de fósiles.
Un aspecto valioso con el trabajo de investigación que se ha hecho en el Museo de Paleontología, es que se ha puesto a la entidad en el mapa internacional respecto de los descubrimientos de los fósiles.
Además, dijo el investigador, acudir a las comunidades para analizar el patrimonio paleontológico de la entidad ha ayudado a cambiar algunos conceptos, como el hecho de que el estado siempre estuvo bajo el agua.
“Sí hubo partes sumergidas pero no todo el territorio estuvo bajo el mar. Otra de las cosas importantes que han cambiado, es la percepción de las personas hacia los fósiles. Ya nos los consideran tanto objeto de curiosidad o de adorno, saben que son cuestiones que revisten singular importancia científica”, remarcó.












