Nacimiento, una tradición que perdura

Nacimiento, una tradición que perdura

Pese a que las ventas de los elementos que conforman el nacimiento del Niño Jesús han disminuido, las familias continúan con esta bonita tradición.

Los vendedores dan a conocer que los elementos representativos de esta tradición navideña son: el pesebre, el Niño Jesús, la Virgen María, san José Carpintero, los tres Reyes Magos, la paloma en representación del Espíritu Santo, borreguitos, venados, pavos, la paja y un pozo.

Venta

Doña Gloria Vidal Pineda es una vendedora de flores instalada en el mercado “20 de Noviembre” y en fin de año vende dichos elementos para elaborar los populares nacimientos, también conocidos como belén, portal o pesebre.

Aunque reconoce que las ventas desde hace más de dos años no se han recuperado, puesto que el último año bueno fue el 2019.

La crisis también ha pegado duro a este sector pues, en promedio, algunos elementos—principalmente los que están elaborados de madera o yeso—elevaron su precio unos 20 pesos.

Ante este panorama reconoce que es una tradición que a pesar de todo perdura, aun cuando ha recibido duras críticas de parte de diferentes religiones. Para los católicos es una representación que lleva gran alegría a sus hogares.

Historia

Aunque se desconoce la fecha exacta, se cree que fue en 1223 cuando san Francisco de Asís reprodujo el nacimiento del Niño Jesús.

En algunos países como México, entre otros de Latinoamérica, el nacimiento se coloca a partir del 8 de diciembre, pero solo con las figuras de María y José, los pastores, la estrella de Belén, ovejas, una mula y un buey.

Entre las familias, pero sobre todo en las iglesias, se preserva la tradición de “acostar al niño” el día de su nacimiento, así que ya para el 24 de diciembre se pone la figura del Niño Dios, luego de arrullarlo y de que todos los presentes lo besen. La imagen se coloca entre María y José, sus padres. Mientras que las imágenes de los Reyes Magos se colocan el 6 de enero. 

Cada nacimiento es distinto, sin embargo no pueden faltar las figuras de María, José, el Niño Jesús, animales del pesebre y los tres Reyes Magos.

Debido a la mezcla de culturas, algunas personas agregan elementos mexicanos como nopales, fauna representativa del país, así como oficios mexicanos.

Fervor católico

En Tuxtla Gutiérrez, la señora María nos comparte que desde hace 30 años, junto con sus hijos, tiene por tradición montar el nacimiento en su hogar.

Para ella esta acción tiene un significado religioso profundo, pues comparte que desde que formó su hogar montó un nacimiento; siendo este pequeño y humilde, al igual que su entorno y sus pobres ingresos en su momento.

“Poco a poco hemos salido adelante, mis hijos han podido estudiar, son profesionistas. También nuestro nacimiento lo hemos realizado con más cosas, más grande, para nosotros representa una gran alegría y prosperidad”, comentó.

La vendedora comenta que en este 2022 la realización de un nacimiento básico pequeño puede costar unos 500 pesos en adelante.

“Acá les vendemos todo lo que se requiere: musgo, heno, juncia, las figuras, desde los 35 pesos la medida o 500 pesos el costal, y se vale el regateo, les hacemos descuento”, destacó.

Controversia

En este año se presentó una controversia por una iniciativa que busca eliminar la presencia de nacimientos navideños en la calle y espacios públicos.

Esto comenzó hace dos años, cuando ciudadanos de Chocholá, Yucatán, presentaron un recurso contra las autoridades de la demarcación por instalar un nacimiento en el Palacio Municipal financiado con dinero público. Actualmente, el amparo 216/2022 se encuentra en revisión.

Vidal Pineda, que conoció de este tema, consideró que el nacimiento es una tradición religiosa de la comunidad católica, “sobre eso no deben prohibir nada, es un tema de fe y cada quien debe tener libertad de profesar. El nacimiento es la representación del nacimiento del salvador del mundo, no es una cuestión de ideologías”, sostuvo.