“Nadie quiere la guerra”, apunta arzobispo

“Nadie quiere la guerra, pero ciertamente pueden haber líderes que por su hambre de poder la promueven”, apuntó el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, al referirse al conflicto entre Rusia y Ucrania, luego de que él tuvo la experiencia de un conflicto mientras estuvo en Angola, África.

En este sentido, recalcó que la balanza no se puede ir sobre un lado sino que se tiene que buscar el diálogo para bien del pueblo, porque solamente si hay un error político puede haber una guerra, ya que es una derrota política general que afecta a la humanidad.

Postura

En cuanto a la intervención del papa Francisco en el conflicto entre los países europeos, apuntó que la Iglesia está interviniendo por medio de la oración, ya que es una fuerza que no se ve, pero que es eficaz, debido a que muchas cosas en la historia se han logrado a través de ella, incluso en casos personales y familiares.

Debe buscarse el diálogo

Expuso que Europa tiene que intervenir para lograr el diálogo, por eso están a la expectativa y en apariencia apoyan a Ucrania, pero lo que están haciendo es buscar que haya diálogo, por lo que dijo que esta es la solución, ya que se debe escuchar el sufrimiento del pueblo y buscar la solución.

De la misma manera, sumó que ningún país por más poderoso que sea quiere la guerra, el poder enloquece y embrutece, porque quien va a la guerra termina perdiendo, y a pesar de que sea poderoso, termina aislado y se va ahogando.

Finalmente, el arzobispo invitó a considerar la oración perseverante, la cual puede ser la contribución a la paz, por lo que dijo que como obispo exhorta a responder con generosidad, creatividad y constancia al llamado que ha hecho el papa Francisco, es decir, a unirnos este próximo Miércoles de Ceniza y “con todo el corazón” a la Jornada de Oración y Ayuno por la Paz entre Rusia y Ucrania, así como en todo el mundo: “Que María, reina de la paz, preserve al mundo de la locura de la guerra y que nos libre del cáncer de la violencia que se agudiza en la locura de la guerra”.