“Es indispensable que en Chiapas busquemos soluciones restringidas y muy económicas para solventar necesidades básicas en comunidades rurales”, declaró el arquitecto Gabriel Castañeda Nolasco en el seminario “Innovación tecnológica para la vivienda”, del Colegio de Ingenieros Ambientales de Chiapas (Ciach), destacando además que en la entidad las construcciones rurales no cumplen con los requerimientos de seguridad básicos.
Dijo que uno de los problemas más frecuentes está en el proceso de mezcla de sistemas constructivos, pues las construcciones con materiales como adobe, bahareque o madera, van siendo sustituidas con materiales que consideran más durables, como el block o ladrillo.
“Se piensa que se está mejorando su vivienda, pero se realiza sin ninguna lógica constructiva adecuada, haciendo una mezcolanza que en lugar de mejorar debilita la construcción”, expresó el arquitecto.
Castañeda Nolasco dijo que la prueba se obtuvo con los terremotos del 2017, donde las viviendas dañadas en el contexto rural, “prácticamente, todas responden a estos problemas. De plano, están mal construidas o nunca tuvieron algún mantenimiento”, mencionó.
Pueblos originarios, los más afectados
La mayoría de los individuos que están en los índices de pobreza y que tienen una media de construcción, primero la habitan y luego construyen, sin el menor conocimiento de los requerimientos técnicos y financieros que necesitan para lograr un techo y un patrimonio seguro.
Sustentó que en América Latina, entre el 60 y 70% de la población tiene una vivienda que no cumple con las condiciones adecuadas para evitar situaciones de riesgo, cifra que está correlacionada con los índices de pobreza; aclarando que 70 millones de mexicanos se encuentran en esta condición.
“Hay excepciones, pero cuando hablamos de los grupos originarios, también hablamos de pobreza y de extrema pobreza; si nos damos una vuelta para conocer los lugares donde se ubican, vamos a ver las carencias y características inadecuadas de construcción”, subrayó.
Agregando que en el país hay 12 millones de personas que se reconocen como indígenas, representando el 10.1 % del total de la población. Siendo que Chiapas, con una población aproximada de cinco millones, cuenta con una tercera parte de su población como originaria, la mayoría mujeres. Lo que pone en alto riesgo a un sector importante de la sociedad, el cual puede estar en alto riesgo ante un siniestro.
Finalizó diciendo que es necesario trabajar en proyectos que integren a la comunidad, sus tradiciones, y la innovación de los investigadores, para ofrecer casas seguras y económicas.











