Se debió analizar de una mejor manera si Ocozocoautla de Espinosa y Copainalá cumplían con todos los requerimientos para recibir el distintivo de “Pueblos Mágicos”, opinó Maricarmen Ponce Robles, coordinadora de la Comisión de Educación e Igualdad de Género en el Consejo Consultivo Ciudadano.
Se trata de requisitos que van desde la infraestructura, atractivos, gastronomía, entre otros, pues recordó que un Pueblo Mágico debe contar con riqueza cultural, hoteles, lugares para comer, historia y arquitectura.
Ponce Robles consideró que de los 132 Pueblos Mágicos que existen, hay algunos que no cumplen con muchas cuestiones, como actualmente le sucede a Chiapa de Corzo. Trajo a colación la investigación de Eduardo Paniagua Morales, en la que dio cuenta que muchos no deberían tener ese título.
Hizo hincapié en que habría que conocer la oferta de Ocozocoautla y Copainalá al turista, pues “para empezar no hay hoteles, aunque a lo mejor le van a invertir, pero eso se hace antes. Además, si yo vendo esos destinos, el turista me reclamará después porque no se quedará contento con lo poco que se ofrece allí”.
Insistió en la necesidad de ver quién decidió otorgarles el distintivo de Pueblos Mágicos, puesto que “no sabemos quién los postuló, en qué se basaron, e insisto: qué es lo que ofrecen” o si tienen lugares con todo lo necesario.
“Porque, inclusive, Berriozábal ha mejorado mucho, con atractivos como grutas, ferias, expos. Le están dando la importancia y ha mejorado mucho”, comparó la entrevistada, quien destacó que en vez de hacer más nombramientos, las autoridades deberían invertirles a los cuatro Pueblos Mágicos que ya tiene Chiapas: Comitán, San Cristóbal, Palenque y Chiapa de Corzo.
Hace un mes, el Comité Técnico de Evaluación y Verificación seleccionó 45 candidaturas que cumplieron a cabalidad con los requisitos establecidos en la Convocatoria para el Nombramiento de Pueblos Mágicos 2023.
Tal decisión ha logrado un total de 177 Pueblos Mágicos en todo el territorio mexicano, entre ellos, seis distintivos pertenecen a Chiapas, tomando en cuenta el reciente nombramiento de Copainalá y Ocozocoautla o Coita, como es bien conocido en la población chiapaneca.












