Necesaria una ley que proteja los suelos agrícolas

Necesaria una ley que proteja los suelos agrícolas

De acuerdo a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat, 2002), en México existían 196 millones de hectáreas, de las cuales 70 % registraban degradación moderada a severa, esto se traduce en una preocupante pérdida de utilidad de los suelos agrícolas con alta productividad, lo que seguramente a 20 años se ha recrudecido.

La degradación de los suelos ha afectado directamente la seguridad alimentaria, la autosuficiencia alimentaria y, por ende, la calidad de vida de millones de personas, sobre todo en las comunidades. El principal problema ha sido el cambio de uso de suelo a urbano.

Hay un desequilibrio, porque hay necesidad de alimento, pero ante el incremento poblacional y la necesidad de vivienda se abandona la idea de conservar los suelos agrícolas, hay dependencia alimentaria, productividad agrícola estancada, sustentabilidad inexistente.

Marisol Angles, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que la legislación mexicana actualmente plantea la regulación del suelo desde diferentes aspectos.

La regulación del suelo tiene como objetivos el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, ordenación territorial, protección ambiental, gestión de riesgos, salud y alimentación.

Sin embargo, se debe hacer una legislación más concreta que proteja los suelos de la degradación, desertificación, que genere alimento y vida. Para legislar se debe entender el suelo, como productores agrícolas, consumidores, naturalistas, ambientalistas y políticos.

El objeto de la ley debe ser la autosuficiencia alimentaria, regular y proteger los suelos con vocación agrícola; orientar y conseguir el desarrollo rural, impulsar la productividad, el mejoramiento de la vida en el campo, conservación de los recursos, conseguir una posición adecuada de la balanza comercial agropecuaria.

Durante el conversatorio “Los suelos y la necesidad de una legislación nacional sobre el suelo”, organizado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, se dijo que todos los objetivos de desarrollo sostenible 20-30 están vinculados con el suelo, en relación a la provisión de agua, calidad de productos agrícolas, salud, mitigación y adaptación al cambio climático, protección de recursos naturales, derecho a la alimentación, energía.