Uno de los grandes retos que tendrá que enfrentar la próxima administración federal es la informalidad. Actualmente, las personas físicas son la razón por la que menos se recauda y ello va ligado a la informalidad laboral, que ha alcanzado al segundo trimestre de este año el 55.2 % de manera general.
Néstor Gabriel López, contador público certificado, refirió que combatir este problema es posible con la reducción de una carga fiscal más justa. Se debe procurar que todos los gastos que realmente inciden en la actividad económica de los particulares sean reconocidos.
Para las empresas hay un gasto que no ha sido reconocido y que tiene que ver con la informalidad laboral, siendo esto la previsión social. Además, los particulares tienen diversos gastos, como la canasta básica, que no son deducibles.
Debe haber una media justa de entre cuántos de esos gastos personales pudieran agregarse al catálogo de conceptos deducibles, enfatizó el contador.
Comentó que la administración federal siguiente tendrá que realizar ajustes fiscales y reconocer los esfuerzos que se han hecho hasta ahora, en un modelo tributario vanguardista, pero que no es aplicable a todos los contextos de los contribuyentes.
En la medida que el cumplimiento fiscal en México obedezca una realidad económica, cada vez va a ser menos tipificable para los contribuyentes dejar de contribuir.
La mecánica de flujo de efectivo simplemente se refiere a que yo pago impuestos cuando cobro mi dinero y también aprovecho las deducciones aplicables, cuando las realizó.
Por otra parte, Rafael Lores, economista y especialista en temas fiscales, señaló que México ha cambiado en poco de 10 años a la fecha, esto en comparación de lo que se está recaudando por impuestos.
De 2010 a 2020 solo ha crecido el 3.9 %, medido en porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) se recauda casi el 17 %, mientras que la media en 38 países de la OCDE se maneja una media del 33 %.
“En lugar de estar cargado hacia la parte de corporaciones y utilidades, manteniendo la misma tasa impositiva cuando los países de la OCDE tienden a bajar la tarifa corporativa, se debe hacer otra cosa”.












