Necesario adaptarse a circunstancias

En su ponencia titulada «El ingeniero civil y su relación con la sociedad en el desarrollo de la infraestructura de utilidad pública en México», Próspero Rigoberto Antonio Ortega Moreno, recalcó que el ingeniero siempre debe poder adaptarse a la situaciones y costos de los que dispone.

Ante la cuestión de hacia dónde se dirige la ingeniería civil en México, Ortega Moreno explicó que en su experiencia, un ingeniero debe saber trabajar en cualquiera de las situaciones en las que se encuentre, ahí radica el principal reto del ingeniero.

El ingeniero debe adaptarse a la situación, al ambiente, al presupuesto y a la economía, porque “cuando hay tiempo no hay dinero y cuando hay dinero no hay tiempo”, explicó Ortega Moreno, de ahí la importancia de la planeación.

Es importante realizar estudios de factibilidad técnica y económica, economizar costos sin que afecten la calidad del trabajo, ni el proceso del proyecto, porque muchas veces no existen los medios necesarios para trabajar.

Más que crear nueva infraestructura, primero es necesario asegurar la ya existente; hay obras de infraestructura que llevan decenas de años construida, las más en funcionamiento (sin ninguna falla) y las menos en abandono.

Las obras deben estar sujetas a una revisión constante y periódica. Lo óptimo es que sea cada seis años o incluso menos, según se requiera. Para esto debe mantenerse una estrecha relación de trabajo con los tres órdenes de Gobierno.

¿Quién es?

Próspero Ortega Moreno ejerce como valuador de daños y cuenta además en su currículo haber trabajado para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de 1962 a 1965, para la Comisión Nacional del Agua (Conagua), de 1995 a 2002, para el Gobierno del estado de México, para el sector privado de la construcción, en el proyecto de energía eólica de Baja California y como subdirector del proyecto del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.