Es fundamental que la ciudadanía de Tuxtla Gutiérrez y que los propios organismos conocedores de la construcción y del medio ambiente, conozcan a detalle el Plan de Desarrollo Urbano, aprobado por la actual administración en la ciudad, consideró el presidente del Colegio de Arquitectos Chiapanecos (Cachac), José Francisco Franco Martínez.
Lo importante del documento, dijo, es que dentro de este proyecto se incluye a la reserva ecológica de la Meseta de Copoya, por lo que se trata de un tema que tiene que ser discutido por diferentes sectores sociales.
En ese sentido, aseguró que este documento es analizado por especialistas en en urbanismo, movilidad urbana, desarrollo, crecimiento planificado y uso de suelo, para que exista una opinión más sustentada de las ventajas que ofrece el documento o de los posibles ajustes que se le debieran hacer.
No obstante, explicó, también los organismos y asociaciones civiles trabajan de manera intensa para analizar lo correspondiente al “medio ambiente, conservación y amortiguamiento, son los organismos conocedores, los más indicados para plantear posibles escenarios en esa área”, complementó.
Franco Martínez reconoció que la atención a la zona no es fácil, ya que se habla de que la meseta de conservación abarca una zona considerable de Suchiapa, Tuxtla y Chiapa de Corzo, que cuenta con un área alrededor de amortiguamiento.
Puntualizó que la preocupación que, a pesar que en los últimos días se ha especulado sobre la zona de reserva natural, el problema radica en una parte de esta zona y no en su totalidad.
Además, recordó, se trata de un espacio que fue catalogado como propiedad privada, por lo que corresponderá a las autoridades aplicar adecuadamente el aspecto técnico de este plan, con la sensibilidad social que se requiere.












