Ante la contaminación del aire que se ha acentuado más este año, es necesario identificar todas las causas que emiten partículas contaminantes, para poder buscar soluciones adecuadas que reflejen resultados en el corto y mediano plazo.
Emanuel Díaz Nigenda, profesor-investigador del Instituto de Investigación y Gestión de Riesgos y Cambio Climático, comentó que se debe entender que la culpa no solo es de los agricultores, también los que tiran colillas de cigarros en pastizales, los que tiran basura, el excesivo uso vehicular, invasiones de predios, uso de leña y carbón y más.
Al ser cuestionado respecto a qué tan viable sería implementar el programa Hoy No Circula en la capital chiapaneca, el investigador dijo que en diferentes ocasiones se ha propuesto en la entidad, sin embargo, se debe estudiar bien el tema.
Se debe identificar las principales fuentes de emisión de las partículas contaminantes, lo cual se debe realizar mediante diversos estudios; de identificarse que los vehículos son el principal problema, “entonces valdría la pena implementarlo”.
Apostaría, indicó, a tener un reglamento de tránsito más estricto en términos de las verificaciones vehiculares, sobre todo para evitar que los autos circulen en mal estado. “Valdría la pena sancionar o sacar de circulación esos carros”.
De acuerdo con el Instituto Ciudadano de Planeación Municipal (Iciplam), en la capital chiapaneca circulan actualmente 300 mil vehículos, lo que representa un aumento en el parque vehicular, así como en la contaminación ambiental por este factor.
La cantidad de emisiones de ozono en Tuxtla Gutiérrez por año es de 34 mil toneladas de carbono, de acuerdo con el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable de la Zona Metropolitana de Tuxtla Gutiérrez.
Investigadores y estudiantes dan seguimiento al monitoreo de la calidad del aire, específicamente en un tipo de contaminante, las partículas en una fracción de 10 micras, en la parte norte de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
Esas partículas se relacionan al grado de penetración que tienen al sistema respiratorio, poniendo en riesgo a adultos mayores, niños y personas con enfermedades respiratorias.












