Ante un panorama donde, pese al crecimiento comercial del café a nivel mundial, el campesinado capta una porción decreciente del valor, es necesario crear alianzas entre los productores, así lo expresó Xiomara Quiñones durante la conferencia “Cadenas agroalimentarias en la encrucijada territorial-global” impartida en la Cimsur-UNAM.
La académica de la universidad de Boku, en Vienna, reiteró la importancia de transitar de un gobernanza paternalista hacia un modelos emancipatoria basado en la autodeterminación de los productores de café.
En ese sentido, recordó los intentos que ya se han trabajo, como los foros realizados en Colombia y África, donde los productores buscaron establecer un precio mínimo para el café. En estos espacios, dijo, también participaron representantes de los tostadores, así como los gobiernos.
Comercio justo
Al respecto, reiteró la importancia de los gobiernos en la búsqueda de un comercio más justo sobre el café, sobre todo porque muchas veces las empresas privadas que dictan los precios tienen mucha más influencias que las instituciones de los países.
Mencionó cómo considera que el cambio climático es un factor para generar mejores alianzas entre los productores, poniendo de ejemplo el caso de Italia, que está invirtiendo en las tierras para cultivar café, uniendo a gobierno, productores y empresas. “Porque quieren asegurar su materia prima”, agregó la académica.
También señaló la pertinencia de cuestionar las dimensiones políticas, económicas y ambientales de la producción del aromático grano, así como todos los procesos, ya que mientras a los productores se les suele exigir una serie de normas, los tostadores y compradores no tienen la misma vigilancia sobre cómo usan sus recursos.












