Las cardiopatías, conocidas como enfermedades del corazón, son padecimientos comunes en Chiapas, siendo particularmente vulnerables los recién nacidos con una tasa de ocho por cada mil, sin embargo resulta alarmante que dos terceras partes de éstos pueden morir si no son diagnosticados a tiempo.
Así lo explicó el cirujano cardiovascular del Hospital de Especialidades Pediátricas en Tuxtla Gutiérrez, Alejandro Calderón Barbosa, quien detalló que la población de Chiapas tiene una gama muy amplia de cardiopatías congénitas, por ello es de vital importancia que las unidades médicas y los padres mismos procuren una prueba médica en los primeros días del nacimiento de los infantes.
Teniendo en cuenta que según el Instituto Nacional de Geografía Estadística e Informática (INEGI) en Chiapas 61 de cada 100 partos ocurren fuera de hospitales o centros de salud particularmente en zonas indígenas, la necesidad de un diagnostico posterior cobra vital relevancia.
En este contexto, Calderón Barbosa dijo que en el Hospital de Especialidades se atienden con éxito prácticamente a todos los casos curables y diagnosticados a temprana edad, por lo que remarcó la importancia de atender a temprana edad los casos.
El experto explicó que en general existen dos tipos de cardiopatía, la congénita y la adquirida principalmente por el envejecimiento, con atenciones distintas para cada caso pero en general con buenas expectativas de vida cuando son bien diagnosticadas.
Adicionalmente, pidió a los padres de familia estar atentos a algunas condiciones de los niños, por ejemplo cuando presentan labios, uñas, dedos de pies o nariz “moradas”, los ojos se ven teñidos de rojo, no crecen en talla o peso, se enferman permanentemente de las vías respiratorias, tienen palpitaciones o sudoración; esas son señales de alerta.











