Necesario establecer una tarifa en Tuxtla

Gaspar Romero * CP. Los abusos en el servicio del transporte público en las ciudades del estado de Chiapas podrían provocar serios problemas en la población debido a que no hay autoridades que pongan un control tanto en el cobro como en el trato a los usuarios que sufren la crisis económica más acentuada de los últimos 20 años.

Desde 1996 en Tuxtla Gutiérrez y otras ciudades como Tapachula, San Cristóbal de Las Casas, Comitán, Palenque y Arriaga, entre otras, cuyos servicios de taxis son urbanos, no cuentan con una tarifa justa para los usuarios, pero además el abuso en el cobro y la falta de respeto a las mujeres, es cotidiano.

María Gloria Díaz Zenteno, madre soltera que para mantener sus hijos trabaja, denunció que en Tuxtla Gutiérrez el servicio de taxi urbano está por encima de la ciudad de Villahermosa.

Tan sólo en el primer cuadro de la capital del estado de Chiapas, el servicio cuesta 35 pesos y si la ruta se sale del primer cuadro el costo se eleva hasta en 50 a 60 pesos. Es decir, más del salario mínimo.

Lo grave del asunto es que el poder adquisitivo no se incrementa y ahora con el servicio del Conejo-bus que si bien resguarda la seguridad del pasajero, el recorrido es lento, no garantiza llegar a tiempo al destino que desea el usuario.

Pero lo grave, explicó, es que cuando una mujer sola se sube a un taxi, el conductor empieza a acosarla, y ahora que se convirtieron en taxistas vigilantes se sienten con poder y es peor el acoso, y es ahí donde las autoridades deben proceder conforme a derecho para dar seguridad al usuario y con ello presumir que hay una ciudad segura.

A su vez Olivia Jiménez Montero, también ama de casa en la capital del estado, indicó que en tan sólo un día ha llegado a pagar más de cien pesos en taxis, es decir, un ruletero gana más que un obrero.

No estamos en contra de los taxistas, pero sí les exigimos respeto y sobre todo que cobren lo justo, porque si matemáticamente se analiza el costo, las distancias en Tuxtla Gutiérrez no le obligan al transporte a gastar más de un litro de gasolina, tomando en cuenta que vale casi ocho pesos la Magna.

La tarifa del servicio de taxis en la capital del estado no ha sido incrementada desde 1996, y pese a ello los ruleteros no han respetado la disposición argumentando que la gasolina se incrementa cada mes, sin tomar en cuenta el bajo salario que se percibe hoy en día.