Vilma Maité Mesner Ramos, directora del Hospital Rafael Pascacio Gamboa de Tuxtla expuso que siendo un nosocomio materno-infantil se llevan a cabo acciones de cuidado a la nutrición de las chiapanecas de una manera tan sencilla y práctica como lo es la “dieta de la milpa”.
Esta dieta es simple y consiste principalmente en que las mujeres consuman productos como: maíz, frijol, habas y otros productos que se dan perfectamente en los plantíos de maíz, lo cual es común en las comunidades autóctonas del estado.
Principalmente en las mujeres que están en periodo de embarazo, ya que estos productos proveen los nutrientes necesarios para la madre y el bebé, lo cual es esencial para un sano desarrollo.
“Se trata de usar lo que tenemos en nuestro propio medio, estamos muy vinculados con la interculturalidad, por ello el impulso de esta dieta que son productos que se ofrecen en este lugar ya que recibimos pacientes de zonas indígenas”, precisó.
En este sentido el personal del nosocomio realiza pláticas a las mujeres del área materna, así como en neonatología que se compone de 46 espacios para menores que se quedan hospitalizados por diferentes razones.
En esta tarea también se involucra el área de nutrición, pediatría para obtener los mejores resultados.
Expuso que las madres de Chiapas no se preparan para este proceso, tampoco para la lactancia materna “una mujer se debe preparar desde el momento que sabe que está embarazada para que en el momento no tenga complicaciones y pueda alimentar al bebé sin problema alguno”.
En este hospital remarcó que realiza una serie de actividades para fomentar el cuidado de los recién nacidos, ya que actualmente a pesar del ritmo de vida existen algunos espacios laborales que cuentan con horarios de tolerancia para lactancia.
Por ello, no existe pretexto alguno para que no se tengan los cuidados antes, durante y después de dar a luz para los bebés, por tanto, la lactancia materna se puede extender hasta los dos años de edad.
El Hospital Rafael Pascacio Gamboa cuenta con una lactario, el cual puede ser usado incluso por personas que son ajenas al internamiento, mediante la consulta externa, concluyó.












