Necesario fortalecer prevención

Expertos del Centro de Investigación y Gestión de Riesgos en Cambio Climático (CIGERCC) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) reiteraron que no es posible predecir los sismos ni su magnitud, al tiempo que reconocieron que Chiapas se ubica en una zona de alto riesgo sísmico, por lo que hoy más que nunca debe prevalecer la cultura de la prevención en materia de Protección Civil.

La directora del CIGERCC, Silvia Ramos Hernández, explicó que el planeta Tierra está en constante movimiento, y derivado de esta actividad se generan los sismos, la mayoría imperceptibles para el ser humano.

Ramos Hernández comenta que cada 10 o 15 años se registran movimientos telúricos de magnitud mayor a los 7 grados, de acuerdo al inventario estatal de sismos, documento que refiere que entre dos mil 500 y tres mil temblores.

La experta desmintió las versiones que circulan a través de las redes sociales que alertan de posibles terremotos asociados a manchas solares; explicó que son versiones que comenzaron a surgir luego de los terremotos acontecidos en Chiapas y Morelos.

“No se puede predecir dónde, cuándo y de qué magnitud pueden ocurrir los sismos. Lo que sí es un hecho que debe ser tomado en cuenta es que vivimos en una región altamente sísmica, en donde han ocurrido eventos asociados a la interacción de las placas tectónicas y van a seguir ocurriendo porque no se puede detener la energía que circula entre las placas. Lo que sí podemos hacer es vivir preparados ante la posibilidad de la ocurrencia de éstos”, sostuvo.

Agregó que de manera general la sociedad ha olvidado el riesgo sísmico, el cual solo se considera cuando se sufren las consecuencias y con lecciones muy duras, como la pérdida de vidas.

Cuestionada sobre la gran cantidad de réplicas que se han presentado después del terremoto del 07 de septiembre señaló que éstos tienen su origen en la extensa zona de fractura que generó el movimiento principal, por lo que “continuarán e irán disminuyendo gradualmente, tanto en intensidad como en frecuencia, con el paso de los días hasta que la actividad sísmica vuelva a su normalidad”, explicó.