El Día Mundial Sin Tabaco, celebrado cada 31 de mayo, cobra especial relevancia en esta emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19; está demostrando de forma clara las consecuencias del consumo de tabaco, en cuanto al daño que provoca en los pulmones siendo que el coronavirus ataca principalmente a estos órganos.
El representante de Comunicación, Diálogo y Conciencia S. C. Códice, Mauricio Montes Castro, comentó que de acuerdo al Sistema Epidemiológico Nacional, el 5.98 por ciento de las personas que han fallecido por el coronavirus padecían tabaquismo, sumado a otro padecimiento como hipertensión, diabetes u obesidad. Esa combinación complicó seriamente su estado de salud.
Además, los registros marcan que la mayoría de las víctimas de este virus son hombres, lo que comprueba que este tipo de enfermedades afectan más al generó masculino que al femenino.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), fumar causa cáncer, enfermedades cardíacas y pulmonares, y se asocia directamente con una capacidad respiratoria reducida.
Por igual, se ha demostrado que fumar aumenta la probabilidad de enfermar gravemente con Covid-19. Alrededor del 15 por ciento de los adultos en las Américas todavía fuman y pueden enfrentar este riesgo.
Con esto se esperaría un cambio total de hábitos a partir de esta pandemia, tanto en la alimentación, higiene, control de enfermedades, adicciones (a las drogas, alcohol y tabaco), para tener una mejor salud física que ayude a enfrentar cualquier padecimiento.
El activista indicó que en la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017 (Encodat), de la Secretaría de Salud federal, Chiapas ocupó el primer lugar de exposición al humo de tabaco del país, en bares y restaurantes.
“No se ha realizado otra encuesta desde entonces, por lo que es difícil saber qué tanto ha cambiado el panorama, lo que sí sabemos es que no tenemos un reglamento” que obligue a cumplir la Ley de Protección contra la Exposición al Humo de Tabaco, sobre todo en los bares y restaurantes que son los que más incumplen.
Mencionó que de acuerdo a dicha encuesta, se registró que en Chiapas 252 mil personas, entre 18 y 65 años, eran fumadoras, es decir, el 7.6 por ciento del total de la población.
Registró que los 20 años es la edad promedio en que se inicia el consumo de tabaco; que el 81.7 por ciento de los fumadores estaban interesados en dejar de fumar y el 70.8 por ciento lo intentaron.
De igual forma, que el 1.1 por ciento de la población femenina entre 12 y 17 años eran fumadoras, y el tres por ciento en hombres. Entre adultos de 18 a 65 años, 2.5 por ciento eran mujeres y el 16.3 por ciento eran hombres.
Legislación
Comentó que la Ley de Protección contra la Exposición al Humo de Tabaco del Estado fue aprobada en diciembre de 2015, pero el gobierno en turno no emitió el reglamento para esta legislación en los términos establecidos.
Con el cambio de gobierno, en el 2019 se reformó la ley debido a que por una ambigüedad en la redacción se daba cabida al consumo de tabaco en espacios cerrados; pero continúa sin elaborarse un reglamento.
La falta de estos lineamientos sobre la ley no permite identificar a los sujetos obligados a cumplirla, las entidades encargadas de vigilar su cumplimiento e imponer sanciones, cuáles son las cuotas de sanción, entre otros aspectos.
Recordó que en una solicitud de información a través de la plataforma de Transparencia, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) en el estado, le respondió que trabajan con el reglamento federal en lo que corresponde al consumo de tabaco.
Refirió que Chiapas fue el primer estado del país en tratar los dispositivos alternativos de nicotina, como vapeadores, aerosoles y otros, al mismo nivel que el tabaco, es decir, que están prohibidos utilizarlos en espacios cerrados.
Si bien la legislación federal lo permite, también da la libertad a los estados de legislar según sus propios criterios, por ello, varios gobiernos han establecido lineamientos similares a los de Chiapas.
OMS lanza campaña
Mauricio Montes dijo que para este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una campaña en el marco de esta fecha, va en torno a comprender la publicidad de las grandes tabacaleras, que es engañosa y busca envolver a niños y jóvenes.
El año pasado se enfocó sobre el empaquetado neutro, que también es una forma de publicidad en que las leyes han ido incidiendo, buscando cómo frenar la epidemia del tabaquismo en el mundo.
“La industria es muy engañosa y abusiva, tiene tanto dinero que prefiere que la sancionen, a pedir permiso”. Un ejemplo claro es la publicidad del Hot Sale, se puede encontrar un producto que está prohibido venderse en México, que contiene tabaco tostado.
Sobre este producto se emitió una alerta sanitaria por parte de la Cofepris, prohibiendo su exportación, venta y distribución; sin embargo, se anuncia en páginas oficiales, lo cual también se denunció ante el organismo federal de salud.
En esta administración se están viendo acciones más contundentes, respecto a las políticas de la OMS en el convenio marco, establecidas para disminuir la epidemia del tabaco, enfocadas a la publicidad, pago de impuestos de las tabacaleras, combate a la venta de cigarro ilegal, garantizar espacios libres de humo de tabaco y otros.
Severos daños
El 3 de octubre de 2019, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) del estado, anunció una serie de visitas de verificación en comercios para el aseguramiento y posterior destrucción de cigarros electrónicos, debido a que su venta es ilegal por el grave daño pulmonar que ocasionan.
De acuerdo a diversos estudios, se sabe que algunas marcas mezclan glicerina, una sustancia activa, un saborizante y más de 80 compuestos. Incluso algunos utilizan marihuana y cocaína, lo que por supuesto genera un daño mayor.
En ese momento, Ángel Pascual Lecona Hernández, líder estatal del proyecto de tabaco de la Dripis, comentó que tenían identificados puntos de venta en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Tapachula.
Asimismo, el director de la Coordinación Estatal contra las Adicciones de la Secretaría de Salud, Óscar Alejandro Melo Ramírez, refirió que existía evidencia de que el uso de los vapeadores incrementa las concentraciones en el aire de materia particulada y nicotina en entornos cerrados, lo que confirma que causa daño en los pulmones de la persona que lo consume y de las que están alrededor.
Mauricio Montes recordó que ese día se anunció un número telefónico de denuncia, el cual ha utilizado para reportar los lugares donde venden los vapeadores, pero desafortunadamente seguían funcionando hasta antes de la emergencia sanitaria por la pandemia, que obligó a muchos comercios a cerrar.
Enfatizó que hizo las denuncias y les dio seguimiento, pero no le pudieron explicar si los inspectores acudieron a hacer una revisión, si interpusieron una sanción o amonestación administrativa. Desafortunadamente no se ha avanzado respecto al monitoreo ni la sanción de estos establecimientos.
El uso de los vapeadores se introdujo a México en el 2013. Fueron creados en China y con el paso del tiempo su uso se extendió de manera ilícita en casi todo el mundo.
La mayoría de los que lo consumen lo hacen como una alternativa para dejar de fumar, pero no funciona para tal efecto. Más del 50 por ciento continúan fumando tabaco y vapeador.
De acuerdo a Montes Castro, para dejar de fumar requiere de un tratamiento integral porque se trata de una dependencia física al tabaco, y de manera errónea la noción social es que lo mejor es cambiar a un vapeador con la idea de que es menos dañino, lo cual es totalmente falso.
Las sustancias contenidas en los vapeadores no están reguladas, pueden tener o no nicotina, en niveles bajos y muy altos. Además muchos químicos que contienen son cancerígenos, metales dañinos para la salud respiratoria y un sinfín de sustancias orgánicas volátiles, así como derivados liposolubles.












