Gabriela Aguilar, asesora financiera de negocios y docente analista, expuso que en algunos casos la población ha recurrido a la tarjeta de crédito para mantener al corriente algunos gastos y pagar servicios de salud; ante esta situación, destacó que es fundamental tener un conocimiento completo de las implicaciones y cuidados que se deben tener al usarla.
La pandemia por covid-19 impactó fuerte en las finanzas de miles de familias mexicanas, ya que al menos 63.4 % de ellas afirma que algún miembro del hogar tuvo una disminución en sus ingresos económicos, además uno de cada tres mexicanos ha perdido el empleo durante el confinamiento.
“Algunos han tenido que recurrir a las tarjetas de crédito. Para nadie es un secreto que el uso de la tarjeta de crédito puede ser una bendición o una maldición, toda vez que es uno de los factores más importantes de incremento de niveles de endeudamiento de las familias”, indicó.
Sin embargo, tiene cuestiones positivas, ya que permite tener dinero disponible en caso de una necesidad en estos tiempos de pandemia.
Gabriela Aguilar resaltó que es fundamental tener conciencia de cuestiones básicas acerca de la tarjeta de crédito, como el nivel de endeudamiento que se pueda llegar a adquirir, la capacidad de pago, fechas de corte y tasas de interés que se pueden adquirir por compras significativas.
“Debemos tener claro los conceptos para no satanizar los servicios o productos financieros, ya que pueden ser muy positivos siempre que hagamos un uso consciente de ellos, toda vez que administrando nuestro dinero podemos utilizar meses sin intereses, siempre que nos acerquemos a las tiendas participantes o institución financiera, identificando las bases y los lineamientos que nos marquen dichas promociones”, agregó.
Afirmó además: “Incluso podemos adquirir beneficios adicionales que los métodos de pago tradicionales no nos ofrecen, tales como bonificaciones, puntos y millas para viaje”.
Refirió que los meses sin intereses pueden jugar un papel doble con adquisiciones positivas, como compras destinadas a bienes duraderos o de largo plazo y no con alimentos o de consumo inmediato que invariablemente pueden mermar nuestra capacidad de pago a la larga.
Finalmente, con estas recomendaciones respecto al uso de las tarjetas de crédito, el producto financiero es una excelente opción siempre que se sepa utilizarlas, teniendo en cuenta todos los elementos antes mencionados.












